Santo Domingo. – Organizaciones afrodescendientes de Centroamérica y República Dominicana advirtieron que el aumento de las temperaturas en la región podría poner en riesgo la seguridad alimentaria y multiplicar los desastres naturales en los próximos años.
El llamado de alerta se produjo durante un encuentro regional celebrado en Antigua, Guatemala, donde participaron delegados de la Red Afrodescendiente. La representación dominicana estuvo encabezada por Darío Solano, coordinador de la RedAfros, quien subrayó que el cambio climático ya actúa como “un multiplicador de vulnerabilidades” en las comunidades más expuestas.
Crisis climática y riesgos en aumento
Los especialistas señalaron que el incremento cercano a 1,5 grados Celsius en la región podría desatar sequías prolongadas, inundaciones y pérdida de cultivos, lo que agravaría la inseguridad alimentaria en Centroamérica y el Caribe.
Además, la crisis climática no solo afecta la producción agrícola, sino que también incrementa el riesgo de migración forzada. A esto se suma el aumento de los desastres naturales, que golpean con mayor severidad a las comunidades afrodescendientes y rurales.
Exigen acciones urgentes
Durante la reunión, los representantes exigieron a los gobiernos de la región aplicar medidas inmediatas para frenar el aumento de la temperatura global. Entre las propuestas destacaron:
- Detener la expansión de la minería a cielo abierto.
- Reducir el uso indiscriminado de agrotóxicos.
- Implementar políticas que protejan la salud de los ecosistemas.
“Necesitamos marcos legales robustos que garanticen la protección ambiental, la seguridad alimentaria y una verdadera respuesta a la crisis climática”, manifestaron en un comunicado conjunto.
Marco legal y compromisos internacionales
Las organizaciones recordaron que la Corte Internacional de Justicia emitió recientemente una resolución que establece las obligaciones jurídicas de los Estados frente al cambio climático. Consideran que su cumplimiento debe ser prioridad en la región.
De igual forma, las organizaciones instaron a aprobar y aplicar leyes nacionales de cambio climático, soberanía alimentaria y protección ambiental. En consecuencia, estas normativas se consideran herramientas clave para salvaguardar el futuro de las comunidades más vulnerables.
