La apreciación abarata pagos e importaciones en US$, pero reduce el valor en pesos de los ingresos externos
Hablar de dólar siempre genera reacciones, sea porque se cotiza o porque se deprecia. Es normal que eso ocurra, en una economía como la dominicana, en la que hace tiempo se están vendiendo apartamentos en dólares, en algunos casos también alquilando; se comercializan vehículos en dólares y hasta se ofrecen servicios médicos que deben pagarse en dólares. Esto, en adición a que República Dominicana cuenta con importantes sectores que generan divisas, como el turismo, las zonas francas, las exportaciones y la inversión extranjera que llega, lo cual fortalece y favorece la economía.
Lo que ha venido ocurriendo en los últimos meses es que se ha fortalecido el peso frente al dólar, distinto a cuando ocurre lo inverso. Ayer, por ejemplo, los bancos comerciales lo vendían a razón de RD$59.90 por cada US$1.00.
Al cierre de julio la apreciación del peso frente a la moneda estadounidense fue del 8%, según el Banco Central (BCRD), y mucha gente se pregunta a quién beneficia eso. La respuesta está sujeta, posiblemente a un “depende”. Hay que verlo desde distintos ángulos.
Cuando el peso se fortalece frente al dólar, ese cambio favorece a quienes necesitan dólares para pagar bienes, servicios u obligaciones, pero reduce el equivalente en pesos de los ingresos que se reciben en moneda extranjera. Por ejemplo, en julio de 2025, cuando el dólar se cotizaba a 64×1, si usted recibía US$100, al cambiarlo a pesos obtenía RD$6,400. Si cambiaba esa misma cantidad ayer, obtenía RD$5,990, calculado a un cambio de RD$59.90X1
El Banco Central vincula el comportamiento cambiario actual con el mayor flujo de divisas generado por actividades como turismo, remesas, exportaciones e inversión extranjera directa. Entre enero y junio, esos ingresos superaron los US$26,500 millones, unos US$2,800 millones más que en igual período de 2025.
La primera ventaja de un peso más fuerte hay que verla por el lado de las importaciones. Una empresa que necesita dólares para pagar mercancías en el exterior requiere tener menos pesos para adquirir la misma cantidad de moneda estadounidense. Si sus demás costos permanecen iguales, esa reducción puede mejorar sus márgenes o permitirle trasladar parte del menor costo a los precios, y de paso beneficiar a los consumidores (pueden comprar más barato).
Una parte de los bienes que se comercializan en el territorio tiene componentes importados, desde alimentos y productos terminados hasta vehículos, equipos, maquinarias y otros artículos. Cuando el dólar cuesta menos en términos de pesos, el componente importado puede representar una menor carga en moneda nacional. Pero además, empresas que mantienen deudas denominadas en dólares pueden verse favorecidas cuando sus ingresos principales están expresados en pesos. Para pagar una cuota determinada en dólares necesitan menos pesos que cuando la moneda estadounidense tiene un mayor valor.
Los exportadores reciben dólares por sus ventas al exterior, y cuando convierten esos dólares a pesos en un momento de apreciación, obtienen menos moneda nacional por cada dólar recibido. Por ejemplo, sin necesidad de establecer un precio específico de mercado, una empresa que recibe US$1 millón siempre tendrá US$1 millón, pero el equivalente en pesos será menor cuando el dólar tenga un menor valor frente al peso. Eso puede reducir sus ingresos expresados en moneda nacional y presionar sus márgenes, especialmente cuando una parte importante de sus costos está denominada en pesos.
Sin embargo, el efecto no es igual para todas las empresas exportadoras; las compañías que también compran materias primas, equipos o insumos en el exterior pueden compensar parcialmente esa menor conversión de sus ingresos porque necesitan menos pesos para adquirir esos dólares. Por eso, dentro de las zonas francas y otras actividades exportadoras puede existir una combinación de efectos favorables y desfavorables.
El turismo presenta también una situación particular; los visitantes extranjeros generan ingresos en moneda extranjera para hoteles, restaurantes, comercios, transporte y otras actividades vinculadas al sector. Entre enero y junio del año en curso los ingresos reportados por el ramo turístico totalizaron US$6,716 millones, un aumento de 15.3 % respecto al primer semestre de 2025 (datos del Banco Central).
El crecimiento del número de visitantes puede compensar parte del efecto cambiario sobre los ingresos convertidos a pesos. Sin embargo, para una empresa turística con ingresos denominados en dólares y una parte importante de sus gastos se hace en pesos, una apreciación significa que cada dólar genera menos moneda nacional al convertirse.
Lo enviado por la diáspora
En cuanto a las remesas (el dinero que mandan los dominicanos que residen fuera del país a sus familiares o relacionados), en el primer semestre aumentaron 6.7 %, pero para una familia que recibe dólares y los convierte en pesos, una apreciación de esa moneda nacional implica que cada dólar enviado desde el exterior se transforma en una cantidad (de pesos). El monto en dólares recibido no cambia por la apreciación; cambia su equivalente en pesos.
Así “las cosas”, el efecto sobre los hogares depende de su posición frente a la moneda extranjera. Quien necesita dólares para realizar un pago obtiene una ventaja; quien recibe dólares y los convierte en pesos obtiene menos pesos por la misma cantidad de divisas. En el primer semestre las exportaciones alcanzaron US$8,745.7 millones, un aumento de 16.6 %, mientras las exportaciones de oro crecieron 68.8 %, hasta US$1,591.9 millones. Para estos sectores, el aumento del valor de las ventas externas en dólares es favorable, pero al convertir esos ingresos a pesos el efecto de la apreciación reduce el equivalente en moneda nacional.
El efecto depende de la posición de cada agente
La apreciación del peso tampoco debe interpretarse automáticamente como una pérdida para la economía dominicana. El BCRD señala que el mayor flujo de divisas ha contribuido a la estabilidad relativa del tipo de cambio.
Concretamente, cada agente que se maneja con pesos o con dólares tendrá una posición cuando analiza o ve el tema. Los importadores y quienes tienen pagos en moneda extranjera encuentran un escenario más favorable; los exportadores y quienes reciben ingresos en dólares y los convierten a pesos enfrentan menor valor en moneda nacional.
En medio de esos dos efectos se encuentran las empresas con operaciones en ambas monedas, que pueden beneficiarse por la reducción del costo de sus insumos importados mientras enfrentan una menor conversión de sus ingresos externos.
