Santo Domingo.– La economista Anna Cristina Hernández R., directora general de AHECO Consulting, afirmó que el principal desafío de la iniciativa Meta RD 2036 no es solo lograr un mayor crecimiento económico, sino garantizar que ese dinamismo se traduzca en desarrollo social sostenible y en mejoras reales en la calidad de vida de la población.
En un análisis sobre la estrategia nacional, Hernández explicó que Meta RD 2036 constituye una de las apuestas de desarrollo más ambiciosas planteadas por el país en las últimas décadas, con el objetivo de convertir a la República Dominicana en una economía plenamente desarrollada en poco más de una década.
Sin embargo, señaló que la experiencia internacional demuestra que el crecimiento económico por sí solo no garantiza mejoras automáticas en el bienestar de la población, ya que pueden persistir desigualdades territoriales, brechas sociales y limitaciones estructurales.
“La meta no debe ser únicamente alcanzar indicadores macroeconómicos más altos, sino asegurar que el crecimiento sea socialmente viable, territorialmente equilibrado y resiliente en el tiempo”, sostuvo la especialista.
De acuerdo con Hernández, uno de los riesgos del enfoque actual es la dependencia excesiva de promedios nacionales para medir el progreso, lo que puede ocultar desigualdades persistentes entre regiones, generaciones y grupos sociales.
En ese sentido, destacó la necesidad de incorporar un enfoque de ciclo de vida en las políticas públicas, que contemple aspectos como la primera infancia, las transiciones educativas y laborales en la juventud, las condiciones de empleo y cuidado en la adultez, y la protección social durante el envejecimiento.
La economista también identificó cinco brechas estructurales que podrían condicionar la viabilidad del plan nacional: la gobernanza y capacidad de ejecución del Estado, la calidad del aprendizaje en el sistema educativo, la organización de la economía del cuidado, las desigualdades territoriales en el acceso a servicios y la resiliencia social frente a choques climáticos.
Asimismo, indicó que la organización del cuidado es un factor clave para ampliar la participación laboral y mejorar la productividad, especialmente entre las mujeres, mientras que las brechas territoriales en servicios básicos como agua, transporte, salud y educación continúan condicionando las oportunidades de desarrollo.
En materia de resiliencia, Hernández advirtió que los eventos climáticos extremos pueden revertir avances sociales cuando afectan a poblaciones vulnerables que carecen de redes de protección o viven en condiciones precarias.
A su juicio, el éxito de Meta RD 2036 dependerá de que las metas económicas se traduzcan en transformaciones estructurales en la vida de las personas y en una reducción efectiva de las brechas sociales y territoriales.
“La viabilidad del plan dependerá de que el crecimiento económico no solo se refleje en cifras agregadas, sino en oportunidades reales para aprender, trabajar, cuidar y envejecer con dignidad en todo el territorio nacional”, concluyó.
