Cabo Verde. Los pasajeros y los tripulantes de un crucero que partió de Argentina permanecían aislados en el barco frente a las costas de Cabo Verde, después de que les prohibieran atracar tras la muerte de tres personas por un presunto brote de hantavirus.
Los hantavirus, principalmente transmitidos al ser humano por roedores infectados, pueden provocar dificultades respiratorias y cardíacas, así como fiebres hemorrágicas.
El barco, que cubría la ruta entre Ushuaia (Argentina) y Cabo Verde, se encuentra en las costas de Praia, la capital de este archipiélago de África occidental. Hay 149 personas de 23 nacionalidades a bordo del MV Hondius, que se enfrenta a “una situación médica grave”, informó el operador turístico Oceanwide Expeditions.
Jake Rosmarin, un pasajero que estaba contando su viaje por redes sociales, reclamó este lunes en Instagram, visiblemente alterado, que lo dejen volver a casa.
La naviera examina la posibilidad de llevar a los pasajeros a las islas de Las Palmas y Tenerife, en Canarias, después de que Cabo Verde negara autorización para evacuarlos en su país.
En un comunicado, la dirección nacional de salud de Cabo Verde anunció que pidió al Reino Unido y a Países Bajos que envíen ambulancias aéreas “lo antes posible” para poder “evacuar pacientes”.
Oceanwide Expeditions confirmó tres muertes, dos de ellas a bordo del crucero y una después de un desembarco. Un primer fallecimiento tuvo lugar el 11 de abril en el barco.
