China instó a Estados Unidos a levantar el embargo a Cuba y aseguró que “muchos países” reclaman el fin de las sanciones contra la isla, en un momento de creciente presión internacional para aliviar la situación en el país caribeño.
El portavoz de Exteriores Guo Jiakun señaló en rueda de prensa que también “personas de distintos sectores en Estados Unidos” se oponen al “bloqueo” y pidió a Washington “escuchar estas llamadas justas”.
El portavoz añadió que el Gobierno estadounidense debe “poner fin de inmediato” al embargo, las sanciones y “cualquier forma de coerción y presión” contra Cuba.
Guo reiteró además que China está dispuesta a trabajar con otras partes para “apoyar firmemente a Cuba en la salvaguardia de su soberanía y seguridad nacionales” y oponerse a la “injerencia externa”.
Las declaraciones se producen después de que España, México y Brasil pidieran en un comunicado conjunto respeto a la “integridad territorial” de Cuba y abogaran por aliviar la situación en la isla, en medio de su actual crisis.
China ha reiterado en los últimos meses su oposición a las sanciones unilaterales contra Cuba y ha expresado su respaldo a la isla en distintos ámbitos, en línea con su postura de rechazo a las medidas coercitivas unilaterales.
El diálogo entre Washington y La Habana parece encallado, con ambas capitales filtrando informaciones sustancialmente distintas sobre sus contactos y la amenaza estadounidense de una posible acción militar sobre la isla.
Las autoridades cubanas reconocieron por primera vez la celebración en la isla de un encuentro entre representantes de ambos Gobiernos, días después de que la cita se filtrara en tres medios estadounidenses -Axios, The New York Times y USA Today-, todos con fuentes anónimas.
La opción militar parece estar en “agenda”
Las informaciones estadounidenses también coinciden en señalar que el presidente Trump prefiere la vía diplomática con Cuba, pero que no descarta la intervención militar si La Habana no mueve ficha en sus tiempos. Trump evitó contestar sobre las informaciones que aseguraban que el Departamento de Guerra estaba ultimando planes para una posible intervención militar.
