El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insinuó un posible aplazamiento hasta el martes por la noche del ultimátum dirigido a Irán para reabrir el estrecho de Ormuz, al advertir que, de no cumplirse la exigencia, su administración procederá a atacar infraestructuras estratégicas del país. Las declaraciones fueron realizadas en una entrevista telefónica concedida a The Wall Street Journal y difundidas este domingo por EFE.
“Si no hacen algo antes del martes por la noche, no tendrán ninguna central eléctrica y no les quedará ningún puente en pie”, afirmó el mandatario, en lo que constituye una señal de que el plazo previamente establecido podría haberse extendido 24 horas respecto al anuncio inicial.
Ajuste en los plazos sin confirmación oficial
La nueva referencia temporal contrasta con el ultimátum emitido días atrás, cuando el propio Trump había fijado como fecha límite el lunes 6 de abril a las 20:00 horas de Washington. Ese plazo situaba el vencimiento en la medianoche del 7 de abril en tiempo GMT, lo que implicaba una presión directa sobre las autoridades iraníes para actuar en un periodo limitado.
El mandatario publicó además un mensaje en su red social, Truth Social, que podría estar relacionado con la nueva fecha. “¡Martes, a las 20:00 h, hora del Este (00:00 GMT del miércoles)!”, escribió sin proporcionar contexto adicional. De confirmarse como el nuevo plazo, este vencería a las 03:30 del miércoles en horario de Teherán.
Hasta el momento, ni la Casa Blanca ni el propio presidente han ofrecido una aclaración oficial sobre el significado exacto del mensaje, lo que mantiene incertidumbre sobre la vigencia del ultimátum y su eventual extensión.
Amenazas a infraestructura estratégica iraní
En la misma entrevista, Trump reiteró las advertencias dirigidas a Irán en caso de no reabrir el estrecho de Ormuz, una vía marítima clave para el comercio global de petróleo. “Si no cumplen, si quieren mantenerlo cerrado, van a perder todas las centrales eléctricas y todas las demás instalaciones que tienen en todo el país”, declaró.
Las menciones específicas a centrales eléctricas y puentes amplían el alcance de los objetivos potenciales, señalando infraestructuras críticas que sostienen tanto el sistema energético como la conectividad interna del país. Estas declaraciones se producen en un contexto de escalada entre Washington y Teherán, con implicaciones para los mercados energéticos y las rutas comerciales internacionales.
El estrecho de Ormuz, por donde transita una parte significativa del suministro mundial de crudo, ha sido históricamente un punto de tensión geopolítica. El cierre o restricción del paso impacta directamente en los precios internacionales del petróleo y en la estabilidad de las cadenas de suministro.
Contexto del conflicto y previsiones del Ejecutivo
El ultimátum se enmarca en el conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán, iniciado el pasado 28 de febrero, según declaraciones previas del mandatario. Trump evitó ofrecer detalles sobre la duración prevista de las operaciones, aunque en una conversación con la cadena ABC indicó que el conflicto podría resolverse “en cuestión de días, no de semanas”.
La ausencia de precisiones sobre la estrategia militar o los objetivos finales del conflicto mantiene abiertas múltiples interpretaciones sobre el alcance de las acciones anunciadas. Las declaraciones del presidente han coincidido con movimientos diplomáticos limitados y con un seguimiento estrecho por parte de actores internacionales.
El desarrollo de los acontecimientos en torno al estrecho de Ormuz y la posible ejecución de las amenazas formuladas por Washington continúan siendo observados por los mercados energéticos, gobiernos y organismos multilaterales, ante el potencial impacto en la estabilidad regional y económica global.
