EE.UU. dice que solución en Haití depende de ellos

El subsecretario de Estado Brian Nichols llegó ayer a Puerto Príncipe.

Puerto Príncipe. El subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental de EE. UU., Brian Nichols, prometió en Puerto Príncipe que no se impondrá una solución desde el exterior a la crisis política en Haití.

“Ninguna solución funcionará impuesta desde el exterior. Las soluciones a los problemas haitianos residen en los haitianos y en su visión. En Estados Unidos estamos comprometidos a dar el apoyo necesario a Haití para implementar su visión”, dijo Nichols en una rueda de prensa en Puerto Príncipe.

Nichols y el principal asesor para Latinoamérica del presidente Joe Biden, Juan González, concluyen hoy una visita de dos días a Haití, que comenzó el jueves con una reunión con el primer ministro, Ariel Henry.

En la rueda de prensa, Nichols también afirmó que Estados Unidos “no elegirá ganadores en Haití”, usando las mismas palabras empleadas en la carta de renuncia del enviado especial de Estados Unidos para Haití, Daniel Foote, quien dejó el cargo la semana pasada criticando el apoyo de Washington a los planes que está impulsando Ariel Henry.

Henry ha negociado un acuerdo de Gobierno con varios partidos de la oposición, que contempla aplazar las elecciones a finales de 2022 y la redacción de una nueva Constitución, que será sometida a votación a principio del año próximo.

Nichols dijo que los planes políticos son “decisiones del pueblo haitiano” y recalcó que Washington no presiona para acelerar las elecciones.

“No presionamos y no esperamos unas elecciones este año. La transición deberá durar el tiempo que sea necesario para permitir un acuerdo con el apoyo mayoritario de la sociedad haitiana”, dijo el funcionario.

Los enviados de Biden dijeron que se han reunido con varios actores políticos y de la sociedad civil y aseguraron que existe un “consenso” en los desafíos que enfrenta Haití y apuntó que “parte” de ellos también están de acuerdo en las soluciones que se deben adoptar.

Haití está sumido en una grave crisis política desde el asesinato del presidente Jovenel Moise, perpetrado el 7 de julio pasado, una crisis que se ha unido a la inestabilidad causada por las bandas armadas y los efectos devastadores del terremoto que causó enormes daños en la península sur del país.

Enviados de EE. UU. se disculpan en Haití por el trato a los migrantes

Dos asesores del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, pidieron disculpas al pueblo de Haití durante una visita a Puerto Príncipe, por los malos tratos a los migrantes haitianos en la frontera sur del país.

El asesor para Latinoamérica de Biden, Juan González, se disculpó en nombre del Gobierno de Estados Unidos durante una rueda de prensa, junto al subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Brian Nichols, ofrecida en la embajada de EE. UU. en la capital haitiana.

“Sobre las imágenes tristes del trato a los migrantes haitianos en nuestra frontera: quiero decir que fue una injusticia, fue equivocado. Y quiero disculparme con la gente de Haití. No es como los oficiales de frontera se comportan”, dijo González.

El funcionario estadounidense, no obstante, fue enfático al pedir a los haitianos que no se arriesguen a viajar a la frontera sur de Estados Unidos.

“El mensaje es: no arriesguen la vida y no migren ahora, el riesgo es muy grande”, dijo González, que manifestó el compromiso de Washington en apoyar al país caribeño.

A su llegada a Haití el pasado jueves, González y Nichols se reunieron con el primer ministro, Ariel Henry, con el que trataron de la cuestión migratoria, así como de la crisis política que atraviesa el país, los planes de recuperación tras el terremoto del pasado agosto y sobre la pandemia.

La visita tuvo lugar una semana después de que el enviado especial de EE. UU. a Haití, Daniel Foote, dimitiera en protesta por el “trato inhumano” de Washington a los migrantes haitianos en la frontera con México. El Gobierno de Biden ha enfrentado distintas críticas por el manejo de la crisis que se desató semanas atrás por la llegada masiva de miles de inmigrantes, en su mayoría haitianos, a la frontera entre EE. UU. y México, que pernoctaron en un campamento improvisado construido debajo de un puente en Del Río (Texas).

Activistas exigen detener las deportaciones

Los derechos de los inmigrantes liderados por la congresista demócrata Cori Bush exigieron ayer viernes al presidente de EE. UU., Joe Biden, que detenga las deportaciones masivas de haitianos, tras conocerse que más de 6,000 personas han sido enviadas al país caribeño en los últimos 12 días. Además, clamaron por el fin de una medida de salud pública, conocida como Título 42, que ampara bajo el pretexto de la pandemia de la covid-19 la expulsión inmediata de indocumentados detenidos en la frontera con México, sin permitir que presenten una solicitud de asilo. En una llamada telefónica con periodistas, Bush se declaró “indignada” por la violación de derechos humanos y por un sistema de inmigración que niega el asilo a los que huyen de disturbios políticos y catástrofes climáticas. Bush calificó como una “vergüenza” el manejo por parte de la Administración de Biden de la crisis que estalló hace varias semanas en la frontera con México, a donde llegaron miles de inmigrantes, principalmente de Haití, que se instalaron en un campamento improvisado debajo de un puente que une a ambos países.

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