Washington. El Gobierno de Estados Unidos mantuvo nuevos contactos con las autoridades rusas por la muerte de una investigadora en Siberia, que habría contraído peste neumónica, según un alto funcionario del Departamento de Estado.
“Hemos mantenido una comunicación activa con el gobierno ruso, incluso esta misma mañana”, explicó a la prensa un alto cargo del Departamento de Estado bajo condición de anonimato, sin agregar mayores detalles.
El servicio ruso de defensa del consumidor, Rospotrebnadzor, dio este jueves por concluidas todas las medidas profilácticas para prevenir una epidemia ante el supuesto brote neumónico que estalló la semana pasada en la región siberiana de Irkutsk, donde varios hospitales habrían sido puestos en cuarentena.
Rospotrebnadzor asegura haber informado “en su debido momento” a la Organización Mundial de la Salud (OMS), a la que asegura haber proporcionado “información completa” sobre la situación y las investigaciones realizadas, “que confirmaron la ausencia de riesgos para la salud de la población”.
Eso incluyó el envío de información sobre el supuesto brote de peste a los 14 países miembros de la OMS que presentaron solicitudes formales.
El organismo agradeció las propuestas de asistencia de varios países, aunque asegura que Rusia dispone de “todos los recursos posibles y la experiencia para una reacción operativa ante la amenaza de propagación de enfermedades infecciosas peligrosas”.
Diferentes países han estado en contacto con las autoridades rusas sobre este asunto, incluido Estados Unidos, que comenzó a intercambiar información con Moscú el pasado 2 de octubre, fecha en la que se cree que una investigadora falleció a causa de esta enfermedad.
