El Departamento del Tesoro de Estados Unidos presentó el diseño de una moneda conmemorativa de oro de 24 quilates con el retrato del presidente Donald Trump, como parte de las celebraciones por el 250.º aniversario de la independencia del país, que se conmemorará en 2026.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, dio a conocer este 15 de julio las primeras imágenes oficiales de la pieza y anunció que la Casa de Moneda de Estados Unidos iniciará su acuñación como una moneda de colección con denominación de un dólar (USD $1).
Un homenaje al aniversario de Estados Unidos
La moneda forma parte de las actividades oficiales del Semiquincentenario de Estados Unidos, que marcará los 250 años de la Declaración de Independencia de 1776.
En el anverso de la pieza aparece el retrato de Donald Trump junto a las inscripciones «En Dios Confiamos» (In God We Trust) y «Libertad 1776–2026».
Según Bessent, la moneda busca rendir homenaje a la historia del país y representar los valores de libertad y patriotismo que dieron origen a la nación.
Aunque tendrá un valor nominal de USD $1, se trata de una pieza de colección fabricada en oro de 24 quilates, por lo que no estará destinada al uso cotidiano como moneda circulante.
Hasta el momento, el Tesoro no ha informado el precio de venta, la cantidad de ejemplares que se acuñarán ni la fecha exacta en que estará disponible para el público.
La moneda reabre el debate legal
La presentación de la moneda ha reavivado la discusión sobre la legalidad de incluir la imagen de un presidente en funciones en una moneda emitida por el Gobierno federal.
Las leyes estadounidenses establecen, como norma general, que las personas vivas no deben aparecer en las monedas ni en los billetes oficiales del país.
Sin embargo, la administración sostiene que esta pieza conmemorativa se encuentra amparada por una legislación especial relacionada con las celebraciones del 250.º aniversario, la cual permite diseños distintos a los utilizados en la moneda de circulación.
La Comisión de Bellas Artes de Estados Unidos aprobó el diseño en marzo de este año, tras revisar las propuestas presentadas por la Casa de Moneda.
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La marca Trump gana espacio en proyectos oficiales
La nueva moneda se suma a una serie de iniciativas impulsadas desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca en enero de 2025, en las que su nombre o imagen ocupan un lugar destacado.
Entre ellas figura un proyecto presentado en mayo para crear un billete de USD $250 con el retrato del mandatario, propuesta que también generó cuestionamientos por las restricciones legales sobre la representación de presidentes vivos en el dinero estadounidense.
Además, la administración ha planteado otros proyectos como pasaportes rediseñados, pases del Servicio de Parques Nacionales con imágenes de Trump y George Washington, el cambio de nombre de edificios públicos y nuevas embarcaciones militares con referencias presidenciales.
También figuran iniciativas como la denominada Trump Gold Card, programas federales de ahorro y otros productos oficiales asociados con la imagen del mandatario.
Vínculos con el ecosistema de criptomonedas
La expansión de la marca Trump también ha alcanzado el mercado de los activos digitales.
Pocos días antes de regresar a la presidencia, Trump lanzó el memecoin Official Trump ($TRUMP), un activo digital que llegó a alcanzar una capitalización cercana a los 27,000 millones de dólares antes de perder gran parte de su valor.
Asimismo, la familia Trump respalda la empresa de criptomonedas World Liberty Financial, mientras la administración promueve políticas para convertir a Estados Unidos en un referente mundial en el sector de los activos digitales.
Aunque la nueva moneda de oro no utiliza tecnología blockchain ni constituye un activo digital, su presentación coincide con la estrategia de expansión de la marca Trump en distintos sectores financieros.
Durante el proceso de diseño, representantes de la Casa Blanca señalaron que el presidente prefería una moneda de gran tamaño. Según trascendió en una reunión celebrada en marzo, Trump resumió esa preferencia con la frase: «Cuanto más grande, mejor».
El diseño combina el retrato presidencial con símbolos patrióticos vinculados a la independencia estadounidense y busca convertirse en una de las piezas centrales de las celebraciones del 250.º aniversario del país.
Entre la conmemoración y la polémica
Mientras el Gobierno presenta la moneda como un homenaje a la historia y a los valores nacionales, críticos consideran que la utilización de la imagen de un presidente en funciones rompe con una tradición histórica de la moneda estadounidense.
La administración insiste en que la legislación que regula las monedas conmemorativas permite este tipo de emisiones especiales.
Por ahora, la Casa de Moneda de Estados Unidos avanza con la producción de la pieza, que llegará al mercado como objeto de colección y que, antes incluso de su lanzamiento, ya ha generado un intenso debate político, jurídico e histórico en el país.
