Los Museos Vaticanos anunciaron un ambicioso proyecto de restauración de los frescos de la Logia de Rafael, ubicados en el corazón del Palacio Apostólico, en la Ciudad del Vaticano. La intervención utilizará tecnología láser para limpiar y preservar una de las obras más importantes del Renacimiento.
El proyecto, que ya comenzó en abril, tendrá una duración estimada de cinco años y se desarrollará en el ala occidental de la logia, en la segunda planta del Palacio Apostólico.
Restauradores trabajarán sobre 1,300 metros cuadrados
La Logia de Rafael, diseñada por el propio artista y decorada entre 1517 y 1519 por su taller para el papa León X, mide 65 metros de largo por cuatro metros de ancho. El conjunto está compuesto por 13 tramos decorados con episodios bíblicos en sus bóvedas.
El espacio permanece cerrado al público general y solo reciben acceso diplomáticos, jefes de Estado y altos prelados en visitas oficiales al Vaticano. La última restauración parcial se realizó hace aproximadamente 50 años.
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Acumulación de suciedad obliga a una limpieza profunda
Los expertos detectaron una importante acumulación de suciedad sobre los frescos y relieves de estuco, causada por capas de colas animales, ceras y fijadores aplicados durante siglos. Estos materiales se han amarilleado con el tiempo, atrapando polvo y ocultando los tonos originales de la obra.
Más de 20 restauradores de los Museos Vaticanos trabajarán en aproximadamente 1,300 metros cuadrados de superficies decoradas para devolver la claridad original a las pinturas.
El proyecto cuenta con una financiación de 5,5 millones de dólares aportados por donantes internacionales, entre ellos el World Monuments Fund, una organización dedicada a la preservación de sitios patrimoniales de valor excepcional en todo el mundo.
