Las elecciones legislativas de Estados Unidos, previstas para este martes 3 de noviembre, podrían modificar el margen de acción del presidente Donald Trump en Latinoamérica.
El resultado determinará el equilibrio de fuerzas en el Congreso y podría influir en decisiones relacionadas con sanciones económicas, migración, comercio y cooperación regional.
Aunque los comicios no definirán la continuidad de Trump en la Casa Blanca, sí determinarán qué partido controlará la Cámara de Representantes y el Senado.
En ese escenario, un avance del Partido Demócrata podría incrementar la supervisión sobre las decisiones del Ejecutivo y dificultar la aprobación de determinadas iniciativas. Sin embargo, el presidente conservaría amplias facultades en materia de política exterior.
¿Qué está en juego ?
Los estadounidenses elegirán los 435 integrantes de la Cámara de Representantes y 35 escaños del Senado, incluidos dos correspondientes a elecciones especiales. Actualmente, los republicanos mantienen el control de ambas cámaras, mientras que los demócratas buscan obtener las mayorías necesarias para influir en la agenda legislativa de Washington.
Según explicó a EFE el politólogo Gabriel Clavijo, un avance demócrata reduciría el margen institucional del mandatario para impulsar sus reformas.
No obstante, un cambio en el Congreso no significaría automáticamente una modificación de las políticas estadounidenses hacia Latinoamérica, debido a las facultades que conserva el Poder Ejecutivo.
Cuba y Venezuela
Cuba y Venezuela figuran entre los países que podrían experimentar repercusiones importantes tras las elecciones de medio mandato.
En el caso cubano, la Administración de Trump ha intensificado las medidas de presión económica, incluidas restricciones vinculadas al suministro petrolero y nuevas sanciones.
Una mayoría demócrata podría ejercer mayor control sobre los recursos destinados a determinadas políticas y dificultar nuevas iniciativas legislativas. Sin embargo, las sanciones vigentes no desaparecerían automáticamente.
Por otra parte, Venezuela mantiene como una de sus principales prioridades la flexibilización de las sanciones estadounidenses. El internacionalista Mariano de Alba explicó a EFE que los resultados electorales podrían modificar los incentivos de los distintos actores, aunque la definición de la política hacia Venezuela continuaría principalmente en manos de la Casa Blanca.
