Caracas. Miles de personas se aglomeran en la noche de este miércoles en las calles de Caracas luego de los terremotos de magnitud 7.5 y 7.2 ocurridos en Venezuela.
En el barrio Los Palos Grandes, en el este de la capital venezolana, cientos de personas permanecían alrededor de dos edificios derrumbados.
Vecinos, así como funcionarios de Protección Civil y de la policía del municipio de Chacao intentan sacar a posibles sobrevivientes. No hay maquinaria, solo un par de plantas eléctricas para intentar iluminar el lugar del desastre.
“Necesitamos macetas vacías, (botellas de) aguas pequeñas potables para lanzárselas a la gente que está bajo (los escombros)”, gritan algunas de las personas que apoyan en las labores de rescate.
“Hay gente viva, necesitamos tobos (baldes) para cargar y mover los escombros. Hay gente viva”, responden, por su parte, otros lugareños.
En medio de las labores una mujer clamaba por su hijo. Entre lágrimas, desesperada, gritaba el nombre de él: ¡Antonio, mamá está aquí!. Le temblaban las manos, caminaba de un lado a otro.
Hasta el lugar se trasladaron decenas de policías y funcionarios de Protección Civil para custodiar.
A cuadras de esa zona, otro edificio se derrumbó cerca de la plaza Altamira, ubicada igualmente en el este caraqueño y parte del municipio Chacao, considerado una zona sísmica. Hasta allí llegaron varias ambulancias para apoyar a los rescatistas y los voluntarios en el rescate de posibles atrapados.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) estimó que el terremoto de magnitud 7.5 registrado frente a la costa de Venezuela podría dejar un saldo potencial de entre 10,000 y 100,000 fallecidos, según la evaluación preliminar de su sistema PAGER, que también anticipa importantes pérdidas económicas.
El organismo estadounidense activó una alerta naranja por el impacto humano y económico del sismo, una categoría que refleja un riesgo significativo de víctimas y daños materiales, aunque se trata de una estimación basada en modelos automáticos y no de un balance oficial.
Miembros del Gobierno de Estados Unidos expresaron es su solidaridad con Venezuela.
El subsecretario de Estado, Christopher Landau, afirmó: “Estados Unidos está con el pueblo venezolano tras las devastadoras secuelas de los terremotos de esta noche. Estamos en contacto con las autoridades y movilizando asistencia”, en un mensaje difundido en sus redes sociales.
Por su parte, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, señaló: “Mis pensamientos y oraciones están con el pueblo de Venezuela afectado por los terremotos de hoy”.
