Los países de la OTAN anunciaron ayer nuevas adquisiciones militares por valor de al menos 50.000 millones de dólares (43.766,5 millones de euros) con ocasión del Foro de la Industria de la Defensa celebrado en la primera jornada de la cumbre aliada en Ankara.
“El dinero está ahí, y va a llegar más. Hay que hacer más, más rápido y juntos”, destacó el secretario general de la Alianza, Mark Rutte, durante una intervención en el foro, que fue parte integral de la primera jornada de líderes de la OTAN en la capital turca, que concluirá mañana con una sesión de trabajo del Consejo del Atlántico Norte.
El Foro reunió a ministros -y algunos líderes- aliados, altos funcionarios y representantes de más de 100 empresas con el fin de traducir los compromisos de inversión en defensa asumidos en La Haya el año pasado de gastar un 5 % del PIB para 2035 en capacidades concretas y producción industrial.
Rutte había avanzado que se iban a anunciar compromisos por valor de “decenas de miles de millones de euros”, y fuentes aliadas confirmaron a EFE que la cifra ascendió a, “al menos, 50.000 millones de dólares”, si bien la OTAN espera anunciar el montante final mañana una vez concluyan el recuento.
Rutte dejó claro al sector que es necesaria una “revolución industrial transatlántica en el ámbito de la defensa”.
Confirmó la entrega del décimo avión Airbus A330 MRTT a la Flota Multinacional de Aviones Cisterna y de Transporte Polivalentes; la adquisición de aeronaves no tripuladas Triton de la estadounidense Northrop Grumman para mejorar la vigilancia marítima de la OTAN, y la compra conjunta de aviones GlobalEye de la sueca Saab para modernizar las capacidades de alerta temprana y control aéreo.
También presentó la iniciativa NATO Drone Edge, que aumentará significativamente la inversión en sistemas de lucha contra los drones.
