Washington. Directivos de importantes compañías petroleras pidieron s “cambios significativos” y garantías de seguridad por parte de Estados Unidos antes de comprometerse a invertir cantidades millonarias en la industria del crudo en Venezuela con el auspicio de Washington.
“Nuestros activos han sido confiscados allí dos veces, así que se imaginarán que reingresar por tercera vez requeriría cambios bastante significativos con respecto a lo que hemos visto históricamente y a la situación actual”, dijo el director ejecutivo de Exxon Mobil, Darren Woods, durante una reunión en la Casa Blanca.
Woods asistió junto a más de una docena de representantes de empresas como Chevron, la única petrolera estadounidense presente hoy en Venezuela, Conoco Phillips, Shell, Hilcorp, Eni o la española Repsol, a una reunión con el presidente Donald Trump y su gabinete para tratar sobre la reconstrucción de la industria de hidrocarburos en el país caribeño.
Garantías
La cita tiene lugar casi una semana después de que fuerzas estadounidenses capturaran al presidente venezolano Nicolás Maduro en Caracas y que Washington dijera que gestionará el Gobierno y las ventas de petróleo de esa nación.
“Si observamos las estructuras y los marcos legales y comerciales vigentes hoy en Venezuela, no es un país atractivo para la inversión. (…) Deben existir protecciones duraderas para la inversión y debe haber un cambio en las leyes de hidrocarburos del país”, pidió Woods.
De cumplirse todas estas condiciones, ExxonMobile podría “empezar a trabajar de inmediato y, en las próximas semanas, comenzar la evaluación, y a partir de ahí, comprender qué se necesita”, indicó el directivo. Varios de los directivos petroleros enumeraron las posibilidades y la capacidad de sus compañías, aunque de momento no se comprometieron explícitamente a un acuerdo de inversión que en principio tendría que ser negociado también con el Gobierno interino de la exvicepresidenta de Maduro, Delcy Rodríguez, ahora presidenta encargada.
Donald Trump ofrece garantías a largo plazo
Trump ofreció “protección y seguridad del gobierno” a largo plazo para compañías petroleras nacionales e internacionales y les urgió a invertir en Venezuela. Aseguró que el plan es que las empresas petroleras estadounidenses inviertan “al menos 100,000 millones de dólares de su propio capital, no del dinero del gobierno”, para revitalizar las infraestructuras en el país caribeño y, con el tiempo, aumentar la producción de petróleo. La apuesta de Trump por la seguridad se produce como respuesta a los temores en el sector por la situación de inestabilidad política que atraviesa el país.
