¿Qué gana África con un mapa más fiel a su tamaño real?

El politólogo e internacionalista Luis González respaldó la decisión y consideró que la iniciativa debe servir como punto de partida para revisar otras distorsiones presentes en los mapas utilizados durante generaciones.

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República Dominicana fue uno de los 164 países que votaron a favor de una resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas que promueve el uso de mapas capaces de representar con mayor precisión el tamaño relativo de los continentes, una iniciativa impulsada por Togo y otros países africanos que busca corregir las distorsiones históricas asociadas a la proyección de Mercator.

La resolución fue aprobada con 164 votos a favor, uno en contra y seis abstenciones. Estados Unidos fue el único país que rechazó la iniciativa, mientras Estonia, Georgia, Lituania, Moldavia, Serbia y Ucrania se abstuvieron.

La medida no prohíbe la tradicional proyección de Mercator ni obliga a sustituirla por un único modelo. En cambio, alienta a gobiernos, centros educativos, organismos internacionales y empresas tecnológicas a utilizar mapas de áreas equivalentes, como la proyección Equal Earth, cuando sea importante mostrar con mayor fidelidad las dimensiones de los territorios.

El debate tiene un efecto especialmente visible sobre África. En muchos mapas basados en Mercator, el continente aparece considerablemente más pequeño de lo que realmente es en comparación con territorios situados más cerca de los polos.

“Era necesario revisar la forma en que vemos el mundo”

El politólogo e internacionalista Luis González respaldó la decisión y consideró que la iniciativa debe servir como punto de partida para revisar otras distorsiones presentes en los mapas utilizados durante generaciones.

“La información dada a conocer por Naciones Unidas, tras una propuesta de Togo de revisar el mapa para darle la magnitud, el tamaño y las dimensiones reales al continente africano y al mundo entero, me parece totalmente correcta”, expresó González a elCaribe.

A su juicio, la discusión no debe limitarse exclusivamente a África.

“Es más, este es el punto de partida. Hay muchos elementos que hay que revisar. Groenlandia se ve mucho más grande de lo que realmente es”, sostuvo.

La comparación es una de las más utilizadas para explicar el problema de la proyección de Mercator. En ese tipo de mapa, Groenlandia puede parecer cercana al tamaño de África, aunque el continente africano es aproximadamente 14 veces más grande.

González consideró que la ONU debería aprovechar la iniciativa para promover una representación cartográfica que acerque las dimensiones de los territorios a su proporción real.

“Debería aprovecharse para arreglar todo y ponerlo en la dimensión correcta”, manifestó.

También felicitó la iniciativa de Togo y el respaldo recibido por numerosos países para revisar la representación cartográfica de África.

¿Por qué los mapas actuales distorsionan África?

El origen del debate está en la proyección de Mercator, creada en 1569 por el cartógrafo flamenco Gerardus Mercator. Su objetivo original no era representar de manera proporcional el tamaño de los continentes, sino facilitar la navegación marítima.

La proyección permite que las líneas rectas del mapa correspondan a rumbos constantes de brújula, algo especialmente útil para los navegantes. El problema es que, para preservar las direcciones, las superficies se agrandan progresivamente cuanto más se alejan del ecuador.

Por eso, territorios de América del Norte y Europa aparecen visualmente sobredimensionados frente a África, América del Sur y otras zonas ecuatoriales.

La resolución respaldada por República Dominicana sostiene que esas diferencias han contribuido a una “minimización simbólica” de África, al influir durante generaciones en la forma en que millones de personas perciben el tamaño y la importancia relativa del continente.

“Los mapas moldean nuestra comprensión del mundo. Guían la educación, alimentan la imaginación e influyen en las percepciones colectivas”, afirmó antes de la votación el ministro de Asuntos Exteriores de Togo, Robert Dussey.

Una discusión que va más allá de la geografía

Para quienes promueven el cambio, el debate no consiste únicamente en decidir qué mapa debe utilizarse en las escuelas. También plantea cómo una representación gráfica repetida durante siglos puede influir en la percepción colectiva sobre el peso de determinadas regiones.

González considera que esa dimensión histórica justifica revisar los modelos cartográficos heredados. A su juicio, algunas de esas representaciones responden a una visión desarrollada en contextos históricos europeos y actualmente existen herramientas que permiten ofrecer una imagen más equilibrada del planeta.

La resolución de Naciones Unidas no es vinculante y no provocará la desaparición inmediata de la proyección de Mercator.

Sin embargo, el respaldo de 164 países, incluida República Dominicana, coloca el tema en la agenda internacional y abre la posibilidad de que escuelas, instituciones públicas y plataformas digitales adopten progresivamente representaciones más proporcionales.

Como resumió el canciller togolés Robert Dussey durante el debate: “Un mapa justo no cambia la geografía del mundo, cambia la forma en que vemos el mundo”.

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