La Franja de Gaza necesitará unos 71.400 millones de dólares para su reconstrucción en la próxima década, según una evaluación conjunta de Naciones Unidas, la Unión Europea y el Banco Mundial.
El informe evalúa el impacto de 24 meses de conflicto, detallando tanto los daños materiales como las pérdidas económicas y sociales en el territorio palestino.
Solo en los primeros 18 meses se requerirán 26.300 millones de dólares para restablecer servicios básicos, reconstruir infraestructuras clave y reactivar la economía.
Vivienda, salud y educación: los sectores más golpeados

Los daños a infraestructuras ascienden a 35.200 millones de dólares, mientras que las pérdidas económicas y sociales alcanzan los 22.700 millones.
Entre los sectores más afectados se encuentran la vivienda, la salud, la educación, el comercio y la agricultura, pilares esenciales para la recuperación de Gaza.
El informe destaca que más de 371.000 viviendas han sido destruidas o dañadas, junto con la mayoría de las escuelas. Además, más del 50 % de los hospitales están fuera de servicio, lo que agrava la crisis humanitaria.
Una crisis humanitaria sin precedentes

La guerra, iniciada tras el ataque de Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023, ha dejado un saldo devastador.
Según cifras citadas por la ONU, más de 72.000 personas han muerto en Gaza, en su mayoría civiles, mientras que alrededor de 1,9 millones han sido desplazadas.
Más del 60 % de la población ha perdido su hogar, lo que convierte la reconstrucción en un desafío no solo económico, sino también social y político.
Un desafío global para la estabilidad regional
La magnitud de la reconstrucción coloca a Gaza en el centro de la agenda internacional, no solo por razones humanitarias, sino también por su impacto en la estabilidad de Oriente Medio.
La recuperación del territorio dependerá de la cooperación internacional, la estabilidad política y el fin sostenido de las hostilidades.
Sin estos factores, la reconstrucción podría convertirse en un proceso aún más prolongado y costoso.
