La portavoz de la Casa Blanca, Katie Zacharia, dejó sus funciones este viernes, a menos de una semana de asumir el cargo, en una salida que se produce en medio de cuestionamientos a su desempeño y a su trayectoria profesional.
La funcionaria, de 41 años, solo ofreció una rueda de prensa desde el podio de la sede presidencial. La intervención duró 14 minutos y respondió tres preguntas. Además, evitó contestar una interrogante sobre el intercambio de información de inteligencia entre Estados Unidos y Ucrania.
Su salida se produce a pocas semanas de las elecciones legislativas del próximo 3 de noviembre, en las que los republicanos intentarán conservar su mayoría en el Congreso. El escenario electoral está marcado por la baja popularidad del Gobierno de Donald Trump y encuestas desfavorables, según la información difundida.
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Primera rueda de prensa generó críticas
La breve gestión de Zacharia estuvo marcada por las reacciones a su primera comparecencia ante los medios. Jen Psaki, quien ocupó el puesto durante el Gobierno de Joe Biden, dijo en el canal MS NOW que se sintió “muy incómoda” al ver la intervención y calificó el debut como accidentado.
Los cuestionamientos también se centraron en su trayectoria profesional. Zacharia había afirmado que obtuvo un título de abogada antes de viajar a China, pero reconoció esta semana que no aprobó el examen de acceso al colegio de abogados de California.
La funcionaria tomó esa prueba en 2011, después de graduarse en Derecho por la Universidad Pepperdine. Según explicó, realizó labores de consultoría legal y luego trabajó con su esposo en China, donde se dedicó al derecho comercial internacional.
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Trump le recomendó reconsiderar el puesto
El presidente Donald Trump se refirió a la salida de Zacharia este viernes, antes de abordar el avión que lo llevaría a un acto de campaña en Georgia.
“Le dije: ‘Katie, ¿esto es para ti?’”, expresó ante los periodistas. También afirmó que le recomendó reconsiderar su permanencia en el cargo.
Una fuente de la Casa Blanca confirmó posteriormente que Zacharia dejaría el puesto. Trump señaló que hablaría con ella cuando regresara a la sede presidencial y que la decisión dependería de la propia portavoz.
La funcionaria había recibido el respaldo de Natalie Harp, una asesora cercana al mandatario. Sin embargo, otros miembros del entorno presidencial consideraron que su debut ante los medios había sido un fracaso, según el diario The New York Times.
Tensiones con la prensa
La salida de Zacharia coincide con nuevos enfrentamientos entre la administración Trump y los medios de comunicación. El Gobierno intentó restringir el acceso a la Casa Blanca de periodistas de CNN, MS NOW y Politico, pero los tribunales frenaron provisionalmente la medida.
Además, el Departamento de Justicia investiga a cinco grandes cadenas de televisión estadounidenses —ABC, CBS, CNN, Fox News y NBC— por una posible vulneración de las leyes de competencia relacionada con la cobertura conjunta de actos presidenciales.
Zacharia había sustituido a Karoline Leavitt, quien dejó el cargo en agosto tras dar a luz. Antes de asumir la vocería, ocupaba un puesto directivo en la empresa de medios de comunicación de la familia Trump.
Su salida se suma a otros cambios recientes en el entorno presidencial. El martes, Kimberly Guilfoyle también dejó su puesto como embajadora de Estados Unidos en Grecia, tras la publicación de denuncias de corrupción en la prensa.
