El presidente estadounidense, Donald Trump, acaparará la atención durante el Foro Económico Mundial (WEF) que comienza este lunes en la localidad suiza de Davos y que estará marcado por el incremento de la tensión entre EE.UU y Europa por los planes de la Casa Blanca de anexionar Groenlandia.
Trump coincidirá en el evento con los mandatarios de algunos de los ocho países europeos y miembros de la OTAN -Dinamarca, Alemania, Noruega, Reino Unido, Francia, Suecia, Países Bajos y Finlandia- a los que amenazó este sábado con un arancel de hasta el 25 % por participar en maniobras militares en Groenlandia y ello hasta que se alcance un acuerdo que le permita comprar la gran isla ártica.
Además de los presidentes de Francia, Emmanuel Macron, y Finlandia, Alexander Stubb, y el canciller alemán, Friedich Merz, el encuentro contará con la participación del secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que ya ha advertido de que los aranceles afectarían a la relación transatlántica.
Contexto difícil
El Foro de Davos, que se celebra hasta el próximo viernes, tendrá lugar “en el contexto geopolítico más complejo desde 1945”, dijo esta semana, al presentar la agenda del evento, el presidente y consejero del Foro Económico Mundial (WEF), Borge Brende.
La institución, que organiza este gran encuentro de líderes mundiales desde 1971, ha elegido en esta ocasión como lema ‘Espíritu de Diálogo’, conscientes de que en un mundo de creciente confrontación y donde el multilateralismo está cuestionado, “el diálogo no es un lujo, sino una necesidad”, en la palabras de Brende.
La cita llega también tras la operación militar estadounidense en Venezuela del pasado 3 de enero que depuso al presidente Nicolás Maduro y las protestas en Irán, duramente reprimidas por el régimen, y coincide con el primer aniversario del segundo mandato de Trump.
Gran despliegue de seguridad por Suiza
El Gobierno suizo, en coordinación con los organizadores, va a desplegar para la edición de este año un dispositivo de seguridad sin precedentes, para el que movilizará Policía, Ejército, servicios de inteligencia y cuerpos federales de seguridad por la asistencia récord de más de 60 jefes de Estado y Gobierno y el anuncio de varias protestas contra el encuentro. Las Fuerzas Armadas helvéticas destinarán 5,000 militares para apoyar a los cuerpos policiales en este esfuerzo, y participarán en el traslado de los principales líderes hasta Davos, localidad enclavada en los Alpes suizos.
