El presidente de EE.UU., Donald Trump, irrumpió recientemente en la cumbre del G7 diciendo: «Yo soy el jefe». Cuando le preguntaron cuántos miembros del grupo creían que realmente lo era, respondió:
«Todos». «Pero solo estaba bromeando», rectificó. Explicó que vio una larga mesa para unas 30 personas y le pareció el podio perfecto para una de sus habituales bromas. «Solo quería ser simpático y gracioso», aclaró el mandatario estadounidense.
