El presidente chino, Xi Jinping, destacó en Tianjin la importancia de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) como plataforma para “mantener la paz y la estabilidad regionales” ante “el aumento significativo de la incertidumbre”, al intervenir en el banquete de bienvenida de la 25 cumbre del bloque.
Xi señaló que la OCS es “una fuerza importante para promover un nuevo tipo de relaciones internacionales y una comunidad de destino compartido de la humanidad”, según la cadena estatal CCTV.
El dirigente chino afirmó que la organización encara hoy mayores responsabilidades ante “un mundo en el que se aceleran los cambios no vistos en un siglo” y en el que crecen los factores de “inestabilidad, incertidumbre e imprevisibilidad”.
En ese contexto, aseguró que los países miembros tienen la misión de mantener la paz en la región y de impulsar el desarrollo y la prosperidad de sus pueblos.
El presidente chino expresó su confianza en que, con el esfuerzo conjunto de todas las partes, la cumbre de Tianjin alcanzará un “pleno éxito” y permitirá que la organización “despliegue un papel más importante y logre un mayor desarrollo”, contribuyendo a la cooperación entre sus miembros, a la “fuerza del ‘Sur Global’” y al “progreso de la civilización humana”. Este domingo fue la primera jornada de la cumbre de la OCS, que se alargará hasta este lunes y que da cita en Tianjin a mandatarios como el propio Xi, el ruso Vladímir Putin o el indio Narendra Modi, en un momento de tensiones entre sus países y Estados Unidos.
La OCS cuenta entre sus miembros a China, Rusia, India, Pakistán, Irán, Bielorrusia, Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán, que en conjunto agrupan alrededor del 40 % de la población mundial, además de países observadores y socios de diálogo.
El bloque carece de cláusulas de defensa mutua, a diferencia de la OTAN, y se presenta como un foro para la cooperación política, económica y en seguridad.
Xi lima asperezas con Modi
La primera jornada de la 25ª cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) estuvo marcada por el acercamiento entre el presidente chino, Xi Jinping, y el primer ministro indio, Narendra Modi, con Xi defendiendo que China y la India deben ser “socios y no rivales” y Modi asegurando que su cooperación puede hacer del siglo XXI el “siglo de Asia”.
En su encuentro en la ciudad china de Tianjin, al margen de la cumbre, Xi destacó que ambos países son “dos grandes civilizaciones orientales” y los Estados más poblados del planeta, por lo que deben asumir juntos una “responsabilidad histórica” en defensa del multilateralismo y la justicia internacional.
Modi, por su parte, aseguró que ambos países defienden la autonomía estratégica y una política exterior independiente, con unas relaciones que “no se ven afectadas por terceros”.
Las relaciones entre China e India sufrieron un grave deterioro tras el enfrentamiento en la frontera del Himalaya en 2020, que dejó decenas de soldados muertos y llevó los lazos bilaterales a su peor momento en décadas.
La tensión se tradujo en la suspensión de los vuelos directos, restricciones comerciales y una parálisis casi total del diálogo político. El acercamiento entre Xi y Modi coincide con un momento de reajuste estratégico de Nueva Delhi tras la decisión de Washington, bajo la Administración de Donald Trump, de imponer un arancel del 50 % a las exportaciones indias por sus compras de crudo ruso, transacciones que la India defiende como parte de su soberanía.
Día de bilaterales al margen del evento
Xi expresó su respaldo a la adhesión de Armenia y Azerbaiyán a la OCS durante sus encuentros con el presidente azerí, Ilham Aliyev, y con el primer ministro armenio, Nikol Pashinián. Ambos firmaron a comienzos de agosto en la Casa Blanca un acuerdo de paz que busca poner fin a casi cuatro décadas de enfrentamientos y que prevé, entre otros puntos, la apertura de un corredor de tránsito y el restablecimiento de relaciones diplomáticas. El mandatario chino también se reunió con el presidente bielorruso, Alexandr Lukashenko, quien describió a Bielorrusia como un “firme socio” del gigante asiático.
Xi mantuvo además encuentros con los mandatarios de Maldivas, Kirguistán y Turquía y presidió un banquete para los asistentes al evento, antes del cual destacó el papel estabilizador del bloque “ante el aumento de las incertidumbres”. El presidente ruso, Vladímir Putin, llegó a Tianjin para participar en la cumbre, en la que también se espera que mantenga reuniones bilaterales con varios mandatarios. La jornada del lunes estará centrada en la sesión del Consejo de Jefes de Estado de la OCS y en una reunión ampliada denominada ‘SCO Plus’, en las que los líderes tienen previsto aprobar la Declaración de Tianjin.
