Pudiera parecer ocioso resaltar el papel de las zonas francas en la economía nacional y en la importancia estratégica que su función reviste para el país, pero no está demás destacarlo, e incluso dedicarles un día especial de celebración.
Hoy, 12 de agosto, se celebra en República Dominicana el Día Nacional de las Zonas Francas, lo que equivale a señalar su función en la creación de puestos de trabajo, su aporte a la actividad económica y su rol en la atracción de inversión extranjera, entre otros aspectos que forman parte de su estructura como entidades de producción.
Como motor de las exportaciones dominicanas, en el primer semestre de 2025 generaron 4,279 millones de dólares. Cabe recordar que en 2024 lideró las exportaciones nacionales con un total de US$8,425 millones.
Además, junto con la generación de más de 198 mil empleos directos y una inversión acumulada de US$7,735.7 millones, refleja un modelo que ha evolucionado con el tiempo, que se diversifica y se adapta a los requerimientos de la economía global.
Con presencia en 28 de las 32 provincias del país, 94 parques industriales y 843 empresas que operan bajo este régimen, el sistema ha logrado descentralizar el empleo formal y demostrado ser motor clave de desarrollo regional, mientras honra la concepción de origen de que la mujer tuviera una participación activa, por lo que actualmente el 53.8 % de los empleos generados son ocupados por mujeres.
El crecimiento de las zonas francas como motor del aparato productivo se debe principalmente a la estabilidad jurídica que brinda el país, con un marco de respeto a los negocios de este sector, pero también en gran parte a un sistema de alianzas público-privadas que ha sido fundamental.
Como entes productivos, las zonas francas se caracterizan por su diversificación, que abarca desde manufacturas tabacaleras hasta la producción de aparatos médicos, piezas eléctricas y artículos electrónicos y equipos farmacéuticos, entre otros.
En estas empresas también se observa una tendencia creciente hacia la tecnificación de su fuerza laboral, indicativo de que se preparan constantemente para responder a los desafíos de los mercados interno y externo.
Por su indiscutible aporte al desarrollo del país, nos sumamos a la celebración de su día con nuestros parabienes porque las zonas francas, más que propiamente enclaves de producción, representan crecimiento y oportunidades de trabajo, lo que resaltamos con legítimo orgullo.
