Cada año, la República Dominicana genera 4.29 millones de toneladas de desechos sólidos, y una gran parte de estos no recibe un tratamiento adecuado, lo que se traduce en consecuencias negativas para el medioambiente y la salud de las personas.
No obstante, poco se habla del impacto de los residuos sólidos y su relación con el acceso igualitario a las ciudades, tema que fue ampliamente debatido en el V Congreso Internacional de Accesibilidad Urbana, que celebra cada año la Fundación Francina Hungría.
El evento reunió a panelistas, conferencistas y funcionarios del sector público, del empresariado, de organismos internacionales, de la academia y de la sociedad civil, con el objetivo de visibilizar la situación que afecta en gran medida a la población con discapacidad y a los envejecientes, y a su vez plantear soluciones que garanticen el derecho a acceder de manera igualitaria a las ciudades.
De acuerdo con Francina Hungría, representante de la fundación, la basura y los residuos de construcción son dos grandes enemigos en la búsqueda de autonomía para las personas con discapacidad visual.
De hecho, de los 2.1 mil millones de toneladas de residuos que se generan cada año a nivel mundial, el 33 % no se gestiona adecuadamente, y entre el 25 % y el 40 % del total de los desechos producidos es de origen de construcción o demolición. Los datos fueron compartidos por Luis Francisco Sánchez Otero, asesor regional de Seguridad Química y Gestión de Residuos de la Organización Panamericana de la Salud, quien tuvo a su cargo la conferencia titulada “Residuos, movilidad peatonal y discapacidad: un enfoque de salud pública y accesibilidad urbana”.
El experto de la OPS llamó la atención sobre el impacto que generan los residuos y escombros en los espacios públicos, aceras y vías peatonales. Según sus puntualizaciones, esta situación eleva el riesgo de caídas y accidentes, especialmente en adultos mayores y personas con discapacidad.
Además, contribuye a la proliferación de animales transmisores de enfermedades (ratas, cucarachas y otros). De igual manera, obstruyen los drenajes y aporta al aumento de vectores de contaminación ambiental.
Sánchez Otero señaló que no en todos los países hay reglamentación clara acerca de la obstaculización de las vías peatonales. Asimismo, destacó que existen fallas en las políticas y programas de economía circular y separación en la fuente.
El especialista puntualizó que la gestión de residuos sólidos consume hasta el 50 % del presupuesto municipal en países en desarrollo, pero este porcentaje se queda corto si se compara con la partida que dedica la República Dominicana a estas operaciones, que, según el presidente de la Federación Dominicana de Municipios, Nelson Núñez, representa casi el 70 % del presupuesto de los gobiernos locales.
Este dato a nivel local salió a relucir durante el panel“Construir bienestar, una mirada desde la gestión de residuos y la economía circular”, moderado por el regidor del Distrito Nacional, Giancarlo Vega. En el mismo intervinieron, Circe Almánzar, CEO de CA Public Affairs; Nelson Nuñez; y Rafael Cruz, director general de Proindustria.
La conversación giró en torno a cómo el uso inteligente de los recursos puede impactar directamente la productividad, la eficiencia de los gobiernos locales y las aspiraciones de participación del país en los mercados globales, a través de la industria.
Situación aísla aun más a personas con ceguera
El programa cerró con el panel titulado “Gestionar la calidad de vida desde una perspectiva multidimensional: la transversalidad de los residuos”, moderado por Benny Metz, presidente del Consejo Nacional de Discapacidad, con la participación de Elizabeth Mena, especialista en sostenibilidad; Jorge Rizek, de Vidal Recyclers; y José Beltrán, presidente de Fundación Francina. En el mismo, se planteó de qué modo la gestión de residuos es transversal a las estrategias centradas en la calidad de vida en las comunidades. En palabras del presidente de la Fundación Francina: “A una persona le resulta más costoso y peligroso enfrentarse a los vertederos improvisados y restos de concreto, que quedarse en su casa, por lo que ninguna estrategia de bienestar en nuestro país puede permitirse obviar que los residuos son jaulas para la autonomía”. La fundación a través de su campaña Bastón Blanco, busca visibilizar la relevancia del acceso a ciudades sin barreras para todas las personas. De acuerdo con Hungría, en lo que va de año la entidad ha podido ejecutar sus proyectos gracias a las recaudaciones. Entre los logros, citó que tres nuevos jóvenes con ceguera y baja visión entrarán a las carreras de contabilidad, sistemas y comunicación.
