El presidente Luis Abinader atribuyó la ola de apagones que afecta a la República Dominicana a una combinación de tres factores principales: un aumento sin precedentes en la demanda de energía, la salida temporal de varias plantas de generación y la presencia de sargazo en las costas..
Abinader señaló que la demanda de energía ha escalado de manera inusitada, pasando de un máximo de 2,730 megavatios en agosto de 2020 a alrededor de 4,000 megavatios en el mismo mes de 2025.
El presidente vinculó directamente este incremento al “calor desesperante” que se vive en el país, lo que ha llevado a un mayor consumo en hogares y negocios, sobrecargando la red eléctrica. Este factor, según él, ha sido uno de los principales detonantes de la situación.
Un segundo factor clave es el retraso en la incorporación de 600 nuevos megavatios al sistema de generación. El presidente explicó que estos proyectos, que estaban previstos para aliviar la demanda, no han entrado en operación a tiempo.
Sin embargo, prometió que los nuevos megavatios se irán incorporando “paulatinamente” a partir del próximo mes, lo que debería comenzar a mitigar los cortes del servicio.
A estos factores se suma la salida de operación de varias generadoras por mantenimiento programado, un proceso necesario que reduce temporalmente la capacidad de suministro. Adicionalmente, el presidente destacó el impacto del sargazo, que ha afectado la operación de plantas cruciales como la Central Termoeléctrica Punta Catalina. Esta planta, que había sido afectada por obstrucciones en su toma de agua, ha visto su capacidad reducida, contribuyendo al déficit general.
La crisis ha provocado una ola de indignación popular, con protestas y quema de neumáticos en diferentes provincias del país, incluyendo Santiago, Bonao y la capital.
Abinader reconoció el impacto social de los apagones, reiterando que entiende lo “odioso” que resultan para la población.
Estabilizar el sector eléctrico y las pérdidas
El gobierno se encuentra inmerso en esfuerzos para estabilizar el sistema. El presidente del Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras de Electricidad (CUED), Celso Marranzini, ha asegurado que la problemática quedará completamente resuelta para finales de este año. La situación actual subraya los retos estructurales inherentes al sector eléctrico, el cual, según el Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES), ha acumulado pérdidas energéticas equivalentes al 41.7% de la energía adquirida durante los primeros cinco meses del año.
