Calor extremo, falta de agua, contaminación, sargazo y permisos en áreas protegidas, entre los principales retos
A 25 años de haberse creado la Ley de Medio Ambiente, ¿cuáles retos ambientales persisten en la República Dominicana?
La degradación de ríos que reduce el agua potable en los hogares, intensas lluvias que se combinan con la basura y provocan inundaciones mortales; la amenaza del sargazo en las costas y el sofocante calor.
El sargazo supone el reflejo más visible que tiene el medio ambiente para gritar que todo cambió: el aumento extremo de la temperatura hace agonizar el planeta y el Caribe no es la excepción.
Jean Suriel, analista de clima, explicó que el pasado año, 2024, la temperatura superó ese umbral hasta 1.6 grados Celsius, “y es más que conocido que ese calor, de las temperaturas, tanto del mar, como en la atmósfera y en tierra ha desestabilizado todos los procesos hidrometeorológicos”.
Fenómenos atmosféricos atípicos que pasan dramáticamente del sofocante calor a inundaciones extremas y mortales. Pero los principales desafíos ambientales en países como República Dominicana suelen ser más silentes y peligrosos.
Ambientalistas señalan el déficit hídrico y la pérdida de biodiversidad de los ecosistemas.
“El principal desafío de República Dominicana sigue girando alrededor del recurso agua. Porque el recurso agua, estructuralmente, es deficitario en muchas zonas. Fíjense ahora la situación de Laguna de Cabral donde un recurso escaso mal administrado, mal gestionado, ha conducido a un desastre ecológico y social en la zona”, dijo Luis Carvajal al destacar que menos del 10% de las aguas servidas son tratadas, y con un bajo nivel de eficiencia.
A la par, la agricultura en áreas destinadas a ser protegidas, la extracción de materiales en ríos, la tala en los bosques y el mal manejo de los desechos continúan como factores detonantes de este deterioro, pese a su prohibición expresa en la ley 64-00 que unificó las políticas ambientales del país hace 25 años.
“El primer violador de la ley es el propio Estado. Fíjense como nosotros seguimos rellenando humedales, dando permisos en espacios protegidos, como el cinturón verde, o violando criterios de ordenamiento territorial”, refirió Carvajal.
El exministro de Medioambiente, Francisco Domínguez Brito, señaló que debe quedar muy claro que el Ministerio de Medio Ambiente es la cabeza de todas las políticas en materia de cambio climático y la ley tiene que dar una serie de indicaciones, de guías, a los fines de que los permisos no se conviertan en un obstáculo al desarrollo
“Realmente somos un país muy sucio, muy sucio, ahí hay un aspecto cultural. Y hay otro aspecto que tiene que ver con el Estado y las políticas públicas que se realizan. Tal vez el tema de las áreas protegidas y el tema de la contaminación del plástico y del aire realmente son dos graves problemas que tenemos”, expresó Domínguez Brito,
En más de dos décadas la ley general de medio ambiente y sus normas adyacentes, según estos analistas, han mostrado importantes avances en su ejecución, como el rescate Bahía de las Águilas en Pedernales, del Valle Nuevo en Constanza y Ocoa, considerado madre de las aguas, y proyectos más recientes como la preservación de las Cuevas del Pomier en San Cristobal. En otros aspectos, como los desafíos del cambio climático, resulta obsoleta.
Milton Ray Guevara, expresidente del Tribunal Constitucional y defensor del ambiente, considera que la normativa vigente debe ser modificada, al tiempo en que la explotación de recursos mineros, necesaria para el desarrollo económico de la República Dominicana, hay que hacerlo, pero sobre la base de la protección al medioambiente.
“El sargazo era una cosa mínima en la playa de La Aguada en Samaná, eran cosas mínimas naturales, pero ahora son toneladas que se desplazan que han llegado incluso a Europa, a México, no es un problema de la República Dominicana”, señaló Ray Guevara.
Iniciativas privadas
Pero mientras se legisla para enfrentar los retos del cambio climático, como el sargazo, iniciativas privadas ya lo transforman en oportunidades.
“A la fecha hemos conseguido recolectar en República Dominicana, Antigua y Barbuda, México, Puerto Rico y demás países que trabajamos, más de 26 mil toneladas de esta macroalga invasoras. Luego, a través de SOS Biotech, hacemos una transformación, es decir, convertimos esta alga de un residuo a una materia prima, con la cual creamos productos comerciales diseñados principalmente para el sector agrícola y que no solo están permitiendo encontrarle una salida al sargazo, sino que, también, pueden beneficiar a sus cultivos”, dijo Elena Martínez de SOS Carbón-Biotech.
Otra deuda histórica que destacan los expertos es la educación ambiental, a fin de concienciar a la población sobre el cuidado al medioambiente y un rol más activo de las autoridades para enfrentar a los depredadores.
Durante el levantamiento de este reportaje el equipo de CDN-elCaribe intentó reiteradamente, y sin resultados, obtener la posición de las actuales autoridades de Medioambiente.
