“Eliminar los aranceles expone a RD a competir afuera del DR-Cafta”

El principal temor, a propósito del anuncio del Gobierno, es que la producción local resulte afectada por las importaciones.
La advertencia surge de cultivadores de habichuela, arroz y de avicultores; economistas analizan contexto de crisis

La aplicación de una tasa de arancel cero en la frontera para la importación de los bienes alimenticios más importantes de la canasta básica dominicana -dispuesta por el Gobierno- ha generado serias preocupaciones en el sector productivo nacional.

Las primeras advertencias surgen por el hecho de que quitar aranceles a la entrada de rubros como el aceite refinado, mantequilla y margarina, grasas comestibles, leche en polvo, enlatados, ajo, pollo, carne de cerdo y res, pastas, habichuela, harina y pan, entre otros, pondría a República Dominicana a competir con países no miembros del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Centroamérica (DR-Cafta), que tendrían demasiado ventaja sobre el productor nacional, que no siempre cuenta con los incentivos existentes en otras naciones.

Esa advertencia la hacen por separado –sin que se hayan puesto de acuerdo para ello- tanto el presidente de la Asociación de Productores de Pollo del Norte (Asopollon), José López, que es a la vez porcicultor; el presidente de la Red de Organizaciones Agropecuarias de San Juan, Robin Alcántara; el presidente de la Federación Nacional de Productores de Arroz (Fenarroz), Marcelo Reyes, y el economista agrícola Winston Marte.

“Estamos preocupados por esas medidas, seguro que sí, porque nos ponen a competir con el mundo. Y todo el mundo querrá traer de todo”, dijo José López, en una conversación telefónica.

Mientras Robin Alcántara dejó claro que “si bien el Estado debe garantizar la alimentación del pueblo dominicano, las medidas de tasa cero para las importaciones de productos agrícolas tienen que ser tomadas con pinzas, porque lo más correcto debería ser incentivar la producción de rubros en el país, donde existen buenas tierras, agua y buenos agricultores”.

“Esa es la primera opción para cubrir los déficits que podamos tener de los rubros autorizados para entrar con tasa cero de arancel”, expuso.

“Esas medidas que anunció el presidente Luis Abinader tratan de mitigar el impacto del alza en los precios internacionales del petróleo en la economía, plantea de otro lado el economista Antonio Ciriaco Cruz. “Son medidas enmarcadas en un contexto de crisis geopolítica con grandes repercusiones en los precios de los combustibles y en los precios internacionales de los commodities e insumos agropecuarios”, asegura.

“Sin bien es cierto que las medidas son necesarias y positivas, no es menos cierto que las mismas cambian todo el marco macroeconómico y presupuestario, por lo que el Gobierno tendrá que buscar más recursos para financiar las medidas anunciadas, lo que implicará un mayor déficit y endeudamiento público”, explicó el economista Ciriaco Cruz.

Mientras, el vicepresidente ejecutivo del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES), el economista Miguel Collado Di Franco, explica que una parte importante de los ingresos de los hogares del país se destina al gasto en alimentación y transporte.

“En ese sentido se dirigieron las medidas anunciadas. Este es un momento de buscar reducir costos que inciden en los precios finales. Así lo entendieron las autoridades con algunas de las acciones que se tomarán, como la relacionada con los aranceles para ciertos bienes de alimentación. Estos bienes son consumidos por ciudadanos de todos los niveles de ingresos, por lo que será positiva por su impacto en los precios finales”, Plantea Collado Di Franco en su análisis.

Y agrega: “Es muy importante tener en cuenta que los dominicanos están pagando más impuestos. Los impuestos son el resultado de una base por una tasa. En consecuencia, la inflación de precios hace que las personas tributen más cuando consumen bienes que pagan aranceles, selectivos e ITBIS”.

Desde el punto de vista del vicepresidente del CREES, es positivo que se enfatice en la necesidad de mejorar el clima de inversión y reducir la burocracia. “Los emprendedores esperan avances en ese sentido, para poder realizar mayores inversiones y ser más productivos. Aunque la inflación de precios contribuirá con las recaudaciones en este año, es importante que se especifiquen los ahorros en el gasto público para que las medidas relacionadas con el gasto no resulten en mayor endeudamiento público”, advirtió.

“La carne de cerdo, res, muslo de pollo, mantequilla, margarinas, pastas, habichuelas y otros productos están libres de pagar aranceles, siempre y cuando sean originarios de países miembros del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana (DR-Cafta)”, explica desde otro escenario el economista Agrícola Winston Marte, cuando aborda el tema con este diario. Y advierte sobre el riesgo de estar abriendo el mercado de esos productos a otros países no miembros, por vía de la medida dispuesta por el Ejecutivo.

“Evidentemente, tendrá un efecto negativo en el sector agropecuario nacional, presionando los precios de esos productos a la baja, lo que desmotiva la producción local. La baja de la producción local implica pérdida de empleos y rigidez de negocios en la cadena de valor de esos productos”, apuntó.

Según Marte, esa medida-en referencia a lo que anunció Luis Abinader el lunes- promueve la importación de productos “y debería hacerse lo contrario, que es promover la producción local”.

Aseguró que el país tiene suficiente capacidad para producir más de 25 millones de unidades de pollo, “pero ahora los importadores podrán traer todo el pollo que ellos decidan traer (…)”.

Entre dirigentes agropecuarios existe el temor de que abriendo espacio a las importaciones se le esté dando “paso franco” a una cúpula que históricamente maneja ese tema y que –según dicen- siempre está a la espera de la mejor oportunidad y de que haya alguna situación para sacar provecho y ventaja individual”.

Haivanjoe Ng Cortiñas dice la reacción fue tardía

Fenarroz plantea que “dada la situación de escasez de barcos y carestía de fletes, no parece fácil que pueda realizarse de la noche a la mañana lo que dispuso el jefe de Estado”. “Hay que analizar esa medida, porque crea incertidumbre en el sector productivo; no nos da seguridad para invertir en el campo”, indicó.

De su lado, el economista Haivanjoe Ng Cortiñas, al evaluar el discurso del presidente Abinader consideró que el alza de precios se inició en julio del 2020, cuando la tasa de inflación de 12 meses, acumuló un nivel de 4.35 % “y no por el enfrentamiento bélico entre Rusia y Ucrania”. “Desde la fecha indicada hasta ahora, la elevación del costo de la vida no se ha detenido, razón por la cual, el gobierno con las medidas anunciadas reacciona en forma tardía, perjudicando a la población dominicana”, indicó.

Desde su óptica, esa reacción tardía no ayudará a controlar la inflación porque solo aborda parte de las consecuencias que afectan a las personas de bajos ingresos y a la clase media y no ataca la parte de las causas de carácter interno que está generando la inflación.

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