En una humilde vivienda de la comunidad La Clavellina, en Vallejuelo, San Juan de la Maguana, el silencio solo se rompe con el peso de la incertidumbre. Allí vive Martiano Martínez, un hombre de 70 años que hoy enfrenta, entre lágrimas, una de las etapas más difíciles de su vida: la lucha por sobrevivir sin recursos, sin salud y con una familia que depende de él.
Durante años, Martiano trabajó en la construcción y en la elaboración de sépticos. Era su forma de ganarse la vida, de llevar sustento a su hogar. Pero el cuerpo le pasó factura. Una enfermedad renal lo dejó postrado en una cama, con el cuerpo inflamado y sin fuerzas para volver a trabajar. Lo que antes era rutina, hoy es imposible.
A su lado está su esposa, convertida en cuidadora a tiempo completo. Entre atenderlo y enfrentar las necesidades del hogar, también carga con la responsabilidad de una hija con condición especial, en un contexto donde cada día representa un nuevo desafío.
Las imágenes que circulan en redes sociales no dejan espacio a la duda: la familia vive en condiciones precarias, rodeada de carencias y con acceso limitado a lo más básico. La pobreza se refleja en cada rincón de la vivienda, pero también en la mirada de quienes resisten.
En medio de la desesperanza, aún queda un hilo de fe. Familiares han habilitado vías de contacto para quienes deseen colaborar, recordando que cualquier ayuda, por pequeña que parezca, puede significar un alivio en medio de la crisis.
Quienes deseen colaborar pueden comunicarse a los teléfonos 829-827-3615 y 849-752-5945. También se habilitaron las cuentas BHD 36941930016, a nombre de Linabel Montero, y Banreservas 9602878325, a nombre de Mariana Montero.
