Santo Domingo, D.N. — El Colegio Dominicano de Psicólogos (CODOPSI) solicitó al Gobierno dominicano su integración en el diseño de políticas públicas orientadas a la prevención de la violencia, al considerar necesario un enfoque científico, integral y sostenido como política de Estado.
El planteamiento fue encabezado por el presidente del gremio, Miguel Lora, quien instó a abordar la violencia hacia la mujer y la violencia social desde una perspectiva multidisciplinaria que incluya la salud mental y las ciencias del comportamiento.
La entidad recordó que, conforme a la Ley 22-01, el CODOPSI actúa como órgano asesor del Estado en materia de salud mental, por lo que entiende urgente implementar estrategias permanentes que atiendan las causas estructurales y emocionales de la violencia.
En un comunicado, el gremio indicó que este fenómeno no debe analizarse únicamente desde enfoques reactivos, al definirlo como multicausal y vinculado a factores emocionales, familiares, sociales e históricos.
El CODOPSI señaló que, pese a avances en materia preventiva, las estadísticas continúan siendo motivo de preocupación. Según datos citados por la organización, en 2023 se registraron 76,431 denuncias por violencia intrafamiliar; en 2024, 71,912 casos; y en 2025, de forma preliminar, 57,538 denuncias.
Asimismo, valoró una reducción cercana al 31 % en algunos indicadores durante 2025, atribuida al fortalecimiento de medidas preventivas y programas de intervención, aunque advirtió que estos resultados deben consolidarse mediante políticas públicas sostenidas.
Lora sostuvo que la violencia debe entenderse como un fenómeno biopsicosocial, donde confluyen factores como traumas previos, violencia aprendida, disfunción familiar, consumo de sustancias y dificultades en la regulación emocional.
El gremio también citó investigaciones nacionales que respaldan un enfoque integral, incluyendo estudios clínicos y neurocientíficos sobre el comportamiento de agresores.
Entre sus recomendaciones, el CODOPSI planteó el desarrollo de programas de prevención desde la infancia, el fortalecimiento de la salud mental comunitaria, la intervención temprana en familias vulnerables y la integración de profesionales de la psicología en las políticas de seguridad ciudadana.
La organización reiteró su disposición de servir como soporte técnico para el diseño de estrategias que contribuyan a la prevención de la violencia y la promoción de una cultura de paz en el país.
