Entre música, oración y recuerdos, miles de dominicanos celebraron la fecha combinando alegría popular y homenaje a los ausentes
La República Dominicana conmemoró este domingo el Día de los Padres con un ambiente diverso que combinó celebraciones populares, quejas por el cierre temprano del comercio y emotivas visitas a los cementerios.
Miles de familias se movilizaron en las principales provincias para honrar el legado y los valores de los progenitores dominicanos. En contraste con la alegría de las calles, los camposantos se convirtieron en escenarios de recogimiento.
En el cementerio de la avenida Máximo Gómez, decenas de familias acudieron desde tempranas horas para limpiar tumbas, colocar flores y encender velones en memoria de los padres fallecidos.
Entre oraciones y anécdotas, los deudos transformaron la jornada en un encuentro de gratitud, resaltando que, pese a la ausencia física, los valores transmitidos permanecen vivos.
En el Distrito Nacional, padres como Daniel Cruz y Miguel Pérez destacaron la importancia de compartir tiempo de calidad con sus hijos, mientras que Rodolfo Pinales expresó su descontento por no recibir obsequios. En contraste, Marcos Encarnación y Pedro de la Cruz agradecieron los detalles familiares recibidos, subrayando el valor de los gestos sencillos.

No obstante, la actividad comercial registró quejas de compradores en la avenida Duarte, debido al cierre temprano de las principales tiendas.
La jornada estuvo marcada por una notoria apatía en las principales arterias comerciales del país, en contraste con los emotivos mensajes oficiales de las autoridades y el tradicional tributo a los progenitores fallecidos.
A diferencia de la efervescencia económica que caracteriza al Día de las Madres, las principales zonas comerciales del Distrito Nacional, incluyendo la avenida Duarte y el Mercado de la Pulga, registraron un panorama desolador.
Comerciantes y buhoneros expresaron su frustración ante el escaso flujo de compradores de último minuto.
