La educación se ha convertido en el talón de Aquiles del gobierno de Luis Abinader. El año escolar 2022-2023, arrancó con deficiencias por lo esencial. Faltan aulas, butacas y profesores.

Es muy probable que el avance del tiempo muestre que tampoco habrá libros porque la Dirección de Compra y Contrataciones Públicas suspendió la licitación con varias editoras que tenían la responsabilidad de los textos de secundaria de este año.

El escándalo de los libros y las quejas por falta de aulas y butacas, son los últimos de una cadena de escándalo en esa institución que obligaron al presidente Luis Abinader a destituir del cargo a Roberto Fulcar, su principal colaborador en la campaña electoral.

Antes, en medio de denuncias de irregularidades y quejas de suplidores del desayuno escolar, el gobernante había cancelado a Cecilio Rodríguez de la Dirección del Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (Inabie).

Otro ruido reciente fue que el gobierno informó que traspasaría 4 mil 250 millones de pesos del presupuesto de Educación a otras instituciones como la Presidencia, debido a que no serán invertidos.

El tema generó que los activistas por el 4% para la Educación se levantaran contra la pretensión de las autoridades, lo que obligó al gobernante a dejar sin efecto ese planteamiento.

Antes de eso, el nuevo ministro de Educación, Ángel Hernández, declaró que el dinero de que se estaba invirtiendo se iba al zafacón porque los “niños no están aprendiendo”.


Licitación para adquirir 35 mil butacas

El Ministerio de Educación, cuando faltaban menos de dos semanas para el inicio del año escolar, convocó de urgencia una licitación para la adquisición de 35 mil butacas, de 187 mil 384 que faltan para los niveles primario y secundario.

Tras el inicio del año escolar, los videos de estudiantes tomando clases sentados en el suelo se han vuelto virales por distintos medios de comunicación y redes sociales.

Debido a la falta de aulas para unos 120 mil nuevos estudiantes, el ministro Hernández informó que los estudiantes que no lograron cupos en los centros educativos públicos, recibirán un bono equivalente a 500 dólares para que ingresen al sistema en las escuelas privadas.

Desde el inicio de la gestión del Partido Revolucionario Moderno (PRM), los escándalos han reinado en el Ministerio de Educación. A los 51 días de ocupar el cargo, Fulcar generó el primer ruido por la compra de orquídeas valoradas en 700 mil pesos, cuando la ola de contagios por coronavirus arreciaba en el país.

Luego, la compra de urgencia de equipos tecnológicos en el que se anularon 51 de 54 lotes porque se adjudicaron a proveedores vinculados entre sí.

Las quejas de los contratistas para la construcción de planteles escolares llevó al gobernante a someter un proyecto de ley para “desatar el nudo legal” que afirma encontró al recibir el gobierno.


Grandes expectativas

Tras su anuncio como ministro de Educación y antes de asumir formalmente el 16 de agosto del 2020, Fulcar prometió “cambios trascendentales” en el modelo educativo dominicano y afirmó, en más de una ocasión, que el modelo implementado a su llegad, no funcionaba.

A l asumir el cargo, debido a la pandemia del coronavirus, la gestión de Fulcar optó por educación totalmente virtual denominada “aprendamos en casa”. El proyecto contó con el respaldo de entidades como el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y de la Acción Empresarial para la Educación (Educa).

Luego, para el regreso a la educación presencial, puso en marcha el plan “educación para vivir mejor” y al cumplir los dos años al frente de la institución, presentó los resultados de sus planes. Dijo que los “resultados del nuevo modelo educativo” ya se estaban sintiendo.

Quiere despolitizar la gestión educativa

En medio de las críticas por carencias para el inicio del año escolar, el ministro Ángel Hernández y un grupo de diputados de la comisión de Educación, protagonizan un incidente por una visita que le hicieron los legisladores y generó un mal entendido en el despacho del funcionario.

Hernández, al llegar al cargo, declaró que tenía interés en despolitizar el ministerio de Educación porque a su entender estaba muy politizado.

De hecho, Hernández aunque tiene vínculos con el Partido Revolucionario Moderno (PRM) desde que sus dirigentes militaron en el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), no tiene militancia política partidista reconocida ni es un activista del partido oficial.

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