Santo Domingo.- El Movimiento Izquierda Unida, a través de su secretario general Miguel Mejía, volvió a denunciar las presuntas malas prácticas en el manejo de la generación, distribución y venta de energía eléctrica en el país, responsabilizando al gobierno actual por la crisis energética que afecta a los sectores populares.
Mejía recordó que expresidentes como Leonel Fernández y Danilo Medina, así como el actual mandatario Luís Abinader, han sido testigos de estas irregularidades, centrando la crítica en la gestión de Celso Marranzini, administrador general de la Central Termoeléctrica Punta Catalina y presidente del Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras de Electricidad (CUED). Según el dirigente político, Marranzini ha mostrado incapacidad gerencial y técnica, mientras supuestamente favorece sus intereses privados como propietario de Multiquímica Dominicana.
El secretario general de Izquierda Unida cuestionó que los apagones actuales se deban a supuestos mantenimientos, problemas en calderas, llegada de sargazo y aumento de la demanda, mientras los compromisos de aumento de generación de 200 a 300 megavatios aún no se cumplen y solo se prevé una mejora hacia finales de 2025.
Especialistas externos señalan que los problemas recurrentes podrían originarse en operaciones inadecuadas, como el uso de carbón y cal de baja calidad, además de fallas en la protección de las plantas contra el sargazo, las cuales no han sido abordadas de manera transparente por el incumbente.
Mejía instó al presidente Abinader a cambiar la política de energía eléctrica y a sustituir a Marranzini, advirtiendo que la prolongación de esta crisis genera mayor desesperanza en los sectores más afectados.
La función de este señor desde la entonces Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) viene con una falla de origen que consecuentemente se traslada al mismo sistema eléctrico traducida en sistemáticos apagones, ocultamiento de información, contratos poco transparentes, deudas millonarias a las generadoras y distribuidoras estatales, no así a las privadas, incluidas las propias, entre otras fallas.
Hoy, ante una nueva modalidad de apagones “odiosos” como los calificó el presidente de la República, el pueblo está pagando la incapacidad gerencial y técnica del señor Marranzini al frente del sector eléctrico, evidenciándose, una vez más, su reincidente práctica.
Las justificaciones que ha señalado ante las largas tandas de apagones incluyen la salida por “mantenimiento” de la planta 2, luego de la planta 1, pinches en las tuberías de calderas, llegada del sargazo, elevación de demanda, entre otras, a la vez que cambia en poco tiempo la promesa de que mermarán los apagones con la entrada de entre 200 y 300 megas, lo cual, ante la imposibilidad de cumplir, ha expresado recientemente que será a final del presente año 2025 cuando se irá subsanando el problema de los apagones.
Expertos externos que conocen el sistema señalan que los pinches de calderas siempre son posibles pero su frecuencia puede ocasionarla operaciones inadecuadas por uso de carbón y cal con calidad por debajo de los estándares; los están soldando y aumentando el espesor en vez de sustituirlos por nuevos; a elevación de demanda procede mayor generación dentro de una planificación real; en cuanto al sargazo, es obvio que entrará si no hay colocadas mallas protectoras o están en mal estado. A nada de esto el incumbente ha respondido debidamente, se maneja con una política de distracción, como en el caso del exadministrador de EDEEste, Manuel Mejía Naut, a quien acusó públicamente de alterar facturas de 42 mil clientes para que pagaran más, cuando ha debido investigar internamente y si el ex funcionario cometió tal error, someterlo a la justicia. Con esa actitud busca distraer la mirada al peso ético y moral sobre sus hombros.
Este manejo sin certeza lleva más desesperanza al pueblo dominicano, particularmente a los sectores populosos más afectados. Todo parece indicar que la situación de origen, recrudecida hoy, está mostrando de manera más clara que este señor Marranzini no tuvo, no tiene ni tendrá en el corto, mediano o largo plazo, la respuesta gerencial y técnica que demanda, con carácter de urgencia, el manejo del sistema eléctrico nacional.
Por tanto, señor presidente Luís Abinader, en nombre del pueblo dominicano, de los diversos sectores que claman a gritos desesperados el fin de los odiosos apagones, usted debe cambiar el rumbo de la política de energía eléctrica de su gobierno. Y, en el marco de su política de ética gubernamental y transparencia, sustituya a ese funcionario cuya incapacidad gerencial y técnica al frente de esta institución la está pagando el pueblo.
