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La muerte violenta del ministro Orlando Jorge Mera no solo causó consternación en la clase política y la sociedad dominicana en general, sino también sembró pánico y terror en buena parte de los empleados de Medio Ambiente que presenciaron el hecho de sangre que sacudió al país la mañana del pasado lunes.

En este contexto, la especialista en Gestión de Conflictos de Patio Común, Katy Civolani, declaró este viernes que tras la muerte a tiros del ministro de Medio Ambiente se requiere un programa de asistencia emocional y terapéuticas, para que los empleados de la entidad puedan retomar la rutina laboral y acceder con seguridad, ya que muchos están padeciendo de diferentes traumas.

El médico siquiatra José M. Gómez amplía esta petición, al señalar que se le ha pedido al Ministerio de Salud Pública (MSP) y al Servicio Nacional de Salud (SNS) que asistan a las personas que están en crisis después de la tragedia que vivieron cuando asesinaron a Orlando Jorge Mera.

“Ahí hay gente con estrés agudo, personas que están en shock, personas que no duermen, hay personas que saltaron para salir del lugar al momento de la inseguridad que se vivió y otros que pueden quedar con estrés postraumático”, dijo el especialista.

Entrevistados en el programa Despierta con CDN, Katy Civolani y José M. Gómez sostuvieron que las autoridades del Gobierno ya debieron disponer de un equipo de siquiatras y sicólogos, para iniciar un proceso de asistencia y orientación a través de charlas, seminarios y abordaje individual a cada una de estas personas.

“Cada persona allí, como decía Aristóteles, es único e irrepetible. Podrá haber persona que desate problema emocional y otra quizás presente un cuadro de depresión. Entonces, se manda una asistencia de salud mental dentro del área, para volver a la calma a una cultura de servicio y buena trato y la gente se sienta más segura”, explicó el Dr. Gómez.

Al ser preguntada de la estrategia que se recomienda para dirimir los conflictos, la Dra. Katy Civolani indicó que el gran problema de la República Dominicana es la violencia armada, provocada por el acceso fácil a las armas y municiones, tras señalar que el asesinato de Jorge Mera no es un caso aislado, sino que responde a un contexto y realidad país.

“Quién tiene las armas, quién vende las armas, dónde están. Evidentemente es más fácil dirimir un conflicto hablando con una persona sin arma, que con otra armada. No creo que sea un hecho aislado, sino que responde a un contexto y a una realidad país”, argumentó.

En este sentido, sostuvo que la violencia armada es multicausal, y precisó que la causa número uno de homicidio en República Dominicana son los conflictos interpersonales. “Y hemos desatendido eso. Creemos que son los asaltos y el crimen común, pero resulta que en el país la mayoría de los conflictos se resuelven a través de la violencia, no únicamente entre políticos, sino también en colmados, entre vecinos, en el tránsito”.

En este sentido, la especialista enlistó lo que para ella son las principales causas de la violencia y la criminalidad en República Dominicana, que son: acceso fácil a las armas, homicidio por conflictos interpersonales y falta de políticas públicas para resolución de conflictos en barrios y las instituciones públicas del país.

¿Qué hacer?

Aunque reconoció que el problema de la violencia y la criminalidad es un tema profundo, la especialista en gestión de conflictos de Patio Común sostuvo que este flagelo se puede resolver haciendo énfasis en tres ejes fundamentales, que son:

a) educación sobre manejo y resolución de conflictos;
b) desmonte de ciertos estereotipos, como pensar que las armas dan poder y mayor capacidad de defensa personal y;
c) mejoramiento de la calidad de vida de los ciudadanos.

En relación al efecto contagio y aumento de los hechos violentos que vislumbra en el país, indicó que se trata de un problema cíclico que históricamente baja y sube en determinados momentos. Y, añadió: “Esos picos empiezan a salir porque la gente quiere enterarse de lo que está pasando, porque esto me puede pasar a mí. Hay respuesta rápita y operativos rápidos, pero no van a la raíz”.

La experta subrayó que desde el enfoque de construcción de paz una de las grandes razones por las que la violencia no termina, es porque se ataca las consecuencias y no la raíz que la produce, tras asegurar que la militarización con tanquetas en los barrios no resuelve el problema.

Dice fracasan programas contra la violencia

Estas afirmaciones son respaldadas por el médico psiquiatra José M. Gómez, quien no dudó en asegurar que los programas que se han diseñado para enfrentar la violencia desde hace 20 años han fracasado porque los enfocan hacia la consecuencia y no se concentran en las causas. “Los programas de intervención fracasan porque lo enfocan hacia la represión y dejan fuera las causas de intervención sicosociales o falta de servicios básicos en una población que ha ido emigrando a casco urbano con muchas precariedades”. Dijo que la desigualdad social es un problema que incentiva la violencia, por lo que debe diseñarse políticas públicas para mejorar la calidad de vida de las personas. En relación a la amistad que tenían Jorge Mera y Cruz de la Mota, el médico siquiera expresó que ese era un amigo de alto riesgo y peligrosidad, y esa fue la trampa en la que cayó el malogrado dirigente perremeísta. El especialista indicó que las personas que tienen comportamientos disóciales, desafiantes y agresivas, como Cruz, siempre envían señales de trastornos, aunque muchas veces no se ven.

Efecto
La muerte violenta del ministro sembró pánico y terror en buena parte de los empleados de Medio Ambiente.

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