En una sesión celebrada ayer en el Municipio de Bonao, provincia Monseñor Nouel, el Senado de la República aprobó en segunda lectura la iniciativa denominada “Ley de prevención y prohibición de importación de mercancías producidas mediante trabajo forzoso”, la cual pasa ahora a la Cámara de Diputados para su consideración.
“Con la aprobación de esta ley por parte del Senado de la República estamos legislando en beneficio de los trabajadores dominicanos y del sector exportador generador de la mayoría de los empleos productivos del país”, expresó el senador Félix Bautista.
Dijo que la legislación tiene por objeto prohibir la importación al territorio aduanero de la República Dominicana, mercancías producidas en otros países con trabajo forzoso, así como establecer el régimen legal de prevención, identificación, verificación y prohibición de la importación de mercancías, productos y bienes producidos, fabricados, extraídos, procesados o elaborados total o parcialmente, mediante trabajo forzoso, así como regular el procedimiento administrativo, la debida diligencia en las cadenas de suministros, el intercambio de información y las medidas necesarias para impedir su ingreso en el territorio nacional.
El 23 de julio del 2026, el gobierno de Estados Unidos impuso un arancel base de un 10% a las importaciones que llegan al mercado Norteamericano proveniente de 60 países. Lo hizo amparado en la sección 301, de la Ley de Comercio de 1974. Los países que no contaban con una ley de trabajo forzoso fueron penalizados con un 12.5% (43 países) y los que sí contaban con la ley, fueron penalizados con un 10% (17 países). La República Dominicana está dentro de los 43 países que no contaban con la ley.
impacto económico del 2.5% adicional para el sector exportador
El impacto económico del 2.5% adicional para el sector exportador dominicano representa un pago en impuestos equivalente a US$180 millones de dólares anuales (10,800 millones de pesos), lo que, según Bautista, reduce la capacidad de competencia de los productos dominicanos en el mercado estadounidense con respecto a los países cuyos productos solo pagan el 10% (tal es el caso de México, Ecuador, Guatemala, El Salvador, Honduras, Argentina, Nicaragua, entre otros países).
El marco de ley permitirá que el gobierno dominicano pueda solicitar a su homólogo Norteamericano la reducción del 2.5% de arancel a la mercancía dominicana que ingresen al mercado de Estados Unidos.
La ley se fundamenta en la Constitución; las leyes dominicanas; las jurisprudencias del Tribunal Constitucional; el convenio núm. 29 y 105 sobre el trabajo forzoso de 1956 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), sobre trabajo forzoso y prohibición de trabajo forzoso; la Resolución 357 del año 2005 que aprueba el tratado de libre comercio suscrito entre la República Dominicana, Centroamérica y los Estados Unidos de América (DR-CAFTA); y el Decreto 502-26 del 23 de julio del 2026.
La aplicación de la ley contará con el concurso del Ministerio de Industria, Comercio y MyPimes; del Ministerio de Relaciones Exteriores; del Ministerio de Trabajo; y de la Dirección General de Aduanas, las cuales, mediante reglamento, deberán elaborar un protocolo de actuación para la implementación de la ley.
El trabajo forzoso se define como aquel exigido a una persona bajo amenaza, sanción o perjuicio, sin su consentimiento voluntario.
Aprobaron los proyectos sobre el casabe y semillas
En los trabajos legislativos, el pleno del Senado aprobó, en primera lectura, el proyecto de ley que declara el casabe como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación Dominicana, iniciativa presentada por el senador de la provincia de Santiago Rodríguez, Antonio Marte.
La pieza de ley tiene por objeto promover y fomentar el casabe como símbolo gastronómico, como así fomentar su preservación, declarándolo como “Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación”
En segunda lectura fue sancionado el proyecto de ley nacional de semillas, presentado por los senadores Félix Bautista y Héctor Acosta.
La legislación tiene por objeto promover, mejorar, controlar y proteger la producción, acondicionamiento, comercialización y el uso de semillas certificadas y de calidad en todos los cultivos destinados a la producción nacional, tanto para el consumo local como de exportación, mediante la creación del Instituto Nacional de Semillas.
Los senadores sancionaron los proyectos en la celebración de la sesión en la provincia Monseñor Nouel, en el Salón Multiuso del recinto de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Centro Bonao (Curse).
