La Fundación Manos Unidas por el Autismo llevó a cabo ayer su caminata “Dale Color a Mi Vida” en el Jardín Botánico Nacional con el lema “La educación es un derecho y debe ser para todos”, que busca generar solidaridad y concienciar sobre el Trastorno del Espectro Autista (TEA).
La caminata que inició pasadas las 9:00 de la mañana, reunió a familias, profesionales de la salud y simpatizantes para recorrer dos kilómetros, un trayecto organizado en cinco estaciones de colores, cada una simbolizando un programa fundamental de la fundación: Intervención Temprana, Terapia Ocupacional, Habilidades Sociales, Aprendizaje y Vida Independiente.
Odile Villavizar, presidenta de la fundación, inauguró el evento cuyo objetivo es eliminar las barreras que limitan el acceso de niños y jóvenes con autismo al sistema educativo regular.
Los fondos obtenidos por la venta de camisetas se destinarán a financiar programas terapéuticos para familias de bajos recursos.
