Debido a que la sentencia que lo condenó a cinco años de prisión, cumplidos, no ha adquirido el carácter de irrevocable, el Primer Tribunal Colegiado del Distrito Nacional dispuso la variación de la prisión domiciliaria al mayor del Ejército Raúl Alejandro Girón Jiménez, testigo clave en caso de corrupción cívico-militar.
Gisell Méndez, presidenta del colegiado, sustituyó el arresto por un impedimento de salida del país, sin autorización judicial, además de la obligación de presentarse periódicamente el último viernes de cada mes ante el Ministerio Público.
Méndez señaló que mantener la privación preventiva de libertad resultaba desproporcionada en la etapa actual del proceso, tomando en cuenta que ya se cumplió el plazo máximo correspondiente a la pena de cinco años impuesta al militar.
“En este caso ya este ciudadano (Raúl Alejandro Girón) ha cumplido la condena que se le ha impuesto y, por tanto, esta medida de coerción (el arresto domiciliario) resulta desproporcional en atención a su naturaleza”, comentó al momento de emitir la decisión que no encontró oposición por parte de la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (Pepca), ni de los representan al Estado dominicano a través del Equipo de Recuperación de Patrimonio Público.
Por el caso fueron condenados a 20 años de prisión, el exdirector del Cuerpo Especializado de Seguridad Presidencial (Cusep), mayor general Adán Cáceres; así como el general Juan Carlos Torres Robiou y a la misma pena, el coronel de la Policía Nacional Rafael Núñez de Aza.
En tanto que al general Julio Camilo de los Santos Viola y otros imputados, le dictaron penas que van de los tres hasta 15 años. La sentencia será leída íntegramente el 14 de este mes de agosto y un día después empieza a correr el plazo de apelación.
