Hermanas Mirabal. Lo que hace una semana comenzó como intensos aguaceros, se ha convertido en una pesadilla estructural y económica que mantiene incomunicados a ciudadanos y ha pulverizado la economía agrícola de las provincias Hermanas Mirabal y Espaillat.
Y es que la carretera que conecta Tenares con Gaspar Hernández, vital arteria comercial y turística, ha dejado de existir como vía transitable.
El paisaje actual muestra enormes socavones, tramos enteros que han sido devorados por deslizamientos de tierra y puentes al borde del colapso total.
“Sentimos cómo la tierra se venía abajo. Fue un rugido espantoso”, narra con lágrimas en los ojos un comunitario de Joba Arriba, cuyo acceso a la civilización ha quedado bloqueado.
Las lluvias no solo destruyeron el asfalto, sino que arrasaron con la esperanza de cientos de agricultores. Plantaciones enteras de cacao, plátanos, yuca y otros rubros productivos se encuentran bajo el lodo o han sido arrastradas por la crecida de los ríos.
Los productores agrícolas dicen que millones de pesos se han ido por el desagüe.
“Mi familia depende de esto y ahora no tenemos nada”, exclamó con voz quebrada un productor de la zona, cuyo terreno quedó devastado.
Daños frenan economía
El aislamiento no solo ha frenado la economía; ha paralizado la vida misma. Los niños han dejado de asistir a las escuelas al ser imposible el paso del transporte escolar por los tramos colapsados.
“Si alguien se enferma gravemente o una mujer entra en labor de parto, no hay forma de llevarlos a un hospital. Estamos a merced de la suerte”, declaró angustiada una madre de familia de la comunidad de La Piragua, igual otro productor de la comunidad de Sigua.
Tras la visita del presidente Luis Abinader a Gaspar Hernández el fin de semana, las comunidades sienten una ligera esperanza, pero esta se desvanece con cada hora que pasa sin ver acción concreta.
El clamor es unánime y desesperado: las comunidades exigen la llegada inmediata de maquinarias pesadas.
“El presidente vino, vio el desastre, pero necesitamos que los buldóceres, las palas mecánicas y los camiones empiecen a trabajar ya. Necesitamos rehabilitar la vía antes de que las comunidades queden totalmente incomunicadas y sin suministros básicos”, exclamó un líder comunitario.
Evaluación
Mientras las autoridades evalúan los costos millonarios, los habitantes de Tenares y Gaspar Hernández miran al cielo con temor cada vez que las nubes se oscurecen, esperando que el auxilio gubernamental llegue antes de que la destrucción sea irreversible.
En tanto que el director regional Cibao Nordeste del Ministerio de Agricultura, Francisco Fernández, realizó un recorrido por comunidades del Distrito Municipal de Las Gordas, con el propósito de constatar directamente las condiciones de las producciones arroceras, como parte del seguimiento permanente que impulsa la institución en favor de los productores y de la producción nacional.
Durante la visita, Fernández sostuvo un encuentro con la gobernadora civil de la provincia María Trinidad Sánchez, María López Polanco (Amada), con quien intercambió impresiones sobre el panorama agrícola.
Afectados sin reponerse por destrucción casas
En las comunidades afectadas por las lluvias en la provincia de Puerto Plata y en Gaspar Hernández, en Espaillat, los estragos dejados por el desbordamiento de ríos, arroyos y cañadas ha dejado un panorama de incertudumbre.
Las lluvias dejaron al menos 35 viviendas destruidas en su totalidad en poblados como Sabaneta y la zona que conecta a Gaspar Hernández con Jamao al Norte
