Uno de cada diez municipios de la República Dominicana se encuentra en nivel de riesgo “alto” o “muy alto”
En estas 20 demarcaciones críticas ubicadas en la región sur y suroeste, habitan 71,237 niños, niñas y adolescentes cuya probabilidad de abandonar la escuela para incorporarse a actividades productivas duplica el promedio nacional.
Así lo revela el nuevo Modelo de Identificación de Riesgo de Trabajo Infantil (MIRTI), una innovadora herramienta técnica presentada este miércoles por el Ministerio de Trabajo para focalizar acciones y diseñar políticas públicas preventivas basadas en evidencia científica.
El instrumento, desarrollado con el soporte de la OIT y la CEPAL, cruza por primera vez los microdatos del Censo Nacional de Población y Vivienda con la encuesta ENHOGAR-MICS para geolocalizar la vulnerabilidad en el territorio nacional. A escala del país, la tasa de trabajo infantil en la población de 5 a 17 años es del 8.1%.
Sin embargo, los datos analizados por la investigación desnudaron marcadas asimetrías de género y territorio: la incidencia es del 11.0% en niños frente al 5.1% en niñas, y alcanza un 10.2% en las zonas rurales frente al 7.3% en las urbanas.
A nivel geográfico, la región El Valle es el epicentro crítico con una prevalencia del 11.3%, mientras que Higuamo registra la menor exposición con un 5.6%.
Respaldo institucional y avances métricos
El acto de lanzamiento, celebrado en el Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex), estuvo encabezado por la primera dama de la República, Raquel Arbaje, y el ministro de Trabajo, Eddy Olivares Ortega.
Durante su intervención, Arbaje manifestó que el trabajo infantil en el país se ha reducido a un 3.8% en los últimos años, un avance que sitúa la cifra de menores retirados de estas dinámicas en unos 100,000 según estimaciones oficiales.
Sin embargo, advirtió que “mientras exista un solo niño o una sola niña trabajando, nuestra tarea seguirá pendiente”. La primera dama enfatizó que detrás de cada infancia que trabaja suele haber una familia enfrentando pobreza, exclusión o falta de oportunidades, por lo que la solución definitiva exige acompañar a los núcleos familiares y crear condiciones de dignidad.
En ese sentido, defendió el impacto de los subsidios sociales condicionados, detallando que no se limitan a la transferencia monetaria, sino que abren oportunidades de formación técnica y acceso a créditos para que los padres generen capital semilla.
El factor rural y el desplome escolar
La investigación del MIRTI establece una correlación directa entre el trabajo de menores y las economías agrícolas de subsistencia.
En los seis municipios con riesgo “muy alto”, el 44.0% de los hogares posee tierras agrícolas (frente a apenas el 6.4% en zonas de riesgo muy bajo), lo que inserta tempranamente a los menores en faenas de siembra, cosecha y cuidado de animales.
Aunque la asistencia escolar general en el país es del 91.0%, en el grupo de adolescentes de 15 a 17 años cae drásticamente al 69.5%. Esta deserción coincide con la precariedad de los hogares en las zonas de riesgo extremo, donde el 70.6% de los jefes de familia solo completó la educación primaria, el 32.9% carece de agua entubada y el 29.3% vive en hacinamiento.
Matemáticas del riesgo y fiscalización récord
El modelo mide en puntos porcentuales el impacto de variables socioeconómicas específicas sobre la probabilidad del trabajo infantil: Factores que reducen el riesgo: El incremento de la riqueza en el hogar es la variable más protectora, restan 3.6 puntos porcentuales.
Le siguen la educación universitaria del jefe de hogar (-2.6 pp.) y residir en una zona urbana (-1.2 pp.).
Factores que aumentan el riesgo
La jefatura masculina en el hogar incrementa la probabilidad en 3.4 pp., debido a dinámicas que invisibilizan el trabajo doméstico de los hijos cuando falta la madre.
Asimismo, cada año adicional de edad del menor penaliza con +0.85 pp., lo que acelera el peligro de abandono escolar en la adolescencia.
Para hacer frente a estas alertas científicas, el ministro Olivares Ortega informó que el Ministerio de Trabajo ha desplegado una intensiva estrategia de fiscalización en el campo, que ejecuta 1,919 visitas de inspección durante el primer cuatrimestre de 2026.
Esta cifra récord equivale al 38% del total de inspecciones alcanzadas en todo el año 2025.
Durante el evento, en el que participaron la directora de Trabajo Infantil, Hilaria Hilario, y delegados internacionales como Pilar Rodríguez y el embajador de Marruecos, Hichame Dahane, también se lanzó la campaña de movilización social “Tarjeta Roja contra el Trabajo Infantil”.
Caja técnica: Distribución del riesgo municipal (MIRTI)
Con la puesta en marcha del MIRTI, República Dominicana se suma a experiencias exitosas de la región en países como Argentina, Brasil, Colombia, México y Perú, que utilizan un verdadero bisturí estadístico para dar cumplimiento a la Meta 8.7 de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas.
Muy Bajo (41 municipios): 7.1% de riesgo promedio. Afecta a 819,701 menores. Bajo (58 municipios): 9.2% de riesgo promedio. Afecta a 1,148,241 menores.
