El Instituto Duartiano manifestó su preocupación por la reciente autorización concedida por el Gobierno para que Estados Unidos establezca y opere naves aéreas militares en espacios restringidos de aeropuertos dominicanos.
El presidente de la entidad patriótica, Wilson Gómez Ramírez, consideró que esta concesión resulta comprometedora para la nación dominicana. Hizo hincapié en que la dirección y determinación de las acciones militares dentro del territorio nacional deben recaer en los dominicanos.
En rueda de prensa celebrada en la sede del organismo, Gómez Ramírez calificó la adopción de estas medidas como “sumamente delicadas”, sugiriendo que se “aproximan un tanto a las que se reservan al estado de excepción” que se trata en el artículo 262 de la Constitución.
Sostuvo que, si bien el país tiene un convenio suscrito con los Estados Unidos en 1995, ampliado en 2003, en relación con el tráfico ilícito de estupefacientes y sustancias psicotrópicas, estos instrumentos jurídicos supeditan su aplicación al estricto cumplimiento del orden legal y constitucional de cada Estado, además de entrañar que se tome en cuenta el interés nacional.
A pesar de que la entidad patriótica comprende la necesidad de que las naciones realicen esfuerzos conjuntos para enfrentar y frenar el crimen organizado transnacional, Gómez advirtió que esto no puede justificar que las autoridades obvien los alcances del artículo 3 de la Constitución dominicana, el cual declara que “la soberanía de la Nación dominicana, Estado libre e independiente de todo poder extranjero, es inviolable”.
Finalmente manifestó su esperanza de que el Estado dominicano se esfuerce por garantizar que no se desvirtúe el propósito anunciado, y la promesa de que las acciones se limiten estrictamente a enfrentar el crimen organizado transnacional.
