Santiago. La impotencia y la desesperación arropan a la madre de una niña de seis años de edad diagnosticada con un tipo de cáncer altamente agresivo que ya ha invadido sus huesos y pulmones.
Para que pueda ser sometida al procedimiento, los familiares requieren la suma de tres millones de dólares, sin que hasta el momento puedan contar con los recursos económicos suficientes.
Valentina González Álvarez vive el momento más difícil de su vida. Su hija, la pequeña Keiry Victoria Bonifacio González, libra una batalla contra un neuroblastoma metastásico, por el cual deberá someterse a un trasplante de médula ósea e inmunoterapia especializada en Estados Unidos.
“No quiero que sufra, ni que se muera… No cuento con los recursos necesarios, estoy sola. Hago un llamado al presidente de la República, Luis Abinader; a la vicepresidenta, Raquel Peña; y a la primera dama, Raquel Arbaje. Por favor ayúdenme, no tenemos visa, ni dinero, pero tenemos una fe inmensa”, manifestó la madre con el corazón roto y los ojos llorosos.
Lo que comenzó en octubre de 2024 como dolores en las “coyunturas” que inicialmente se confundieron con una simple infección, se ha transformado en una complicación médica.
A pesar de haber pasado por cinco ciclos de quimioterapia en el hospital pediátrico doctor Arturo Grullón, el tratamiento no está dando los resultados esperados: el cáncer sigue presente en su pelvis, riñones y cabeza.
Sin embargo, el costo es inalcanzable: el tratamiento completo supera los tres millones de dólares, sumado a la necesidad urgente de una visa humanitaria y un traslado médico.
A pesar de la gravedad, Keiry es una niña activa que come bien, tiene deseos de jugar y mantiene la alegría que caracteriza su infancia.
Para colaborar con la causa y brindarle una sonrisa en medio de las dificultades, puede comunicarse con Valentina al 829-205-2447.
