Santiago. La marcha convocada por sacerdotes, el Arzobispado de Santiago, a la que se sumó la Asociación Dominicana de Profesores, ambientalistas y líderes campesinos congregó a cientos de manifestantes contra los planes de explotar la cordillera Septentrional y los daños ocasionados por la minería en otras zonas del país.
Mediante pancartas, consignas y grandes banderas dominicanas ondeando en alto, los asistentes a la protesta que en principio tenían previsto caminar por la avenida Las Carreras, decidieron cambiar la ruta y tomaron el trayecto hacia el área monumental y de ahí hasta Autopista Duarte.
En esta ocasión llegaron personas de comunidades afectadas por la minería en el sur del país, en la Línea Noroeste y del Nordeste.
La marcha partió desde el parqueo del Monumento a los Héroes de la Restauración, recorrió la avenida Las Carreras y se extendió hasta las inmediaciones del club Amaprosan, donde los participantes se sentaron en plena autopista Duarte por aproximadamente media hora. La que interrumpió la circulación vehicular.
Bajo el grito unísono de “El pueblo unido jamás será vencido”, los manifestantes reafirmaron su oposición frontal a cualquier intento de exploración o explotación minera en las cordilleras del país.
El movimiento “Unidos Somos Más”, lo encabezan los sacerdotes Ramón “Nino” Ramos, Rainer Rafael Vásquez y Juan Luis Martínez.
Durante su intervención, el padre Nino Ramos acusó a las autoridades de violando la Constitución al permitir actividades mineras.
“Si a nosotros se nos exige cumplir la ley de tránsito, que ellos cumplan la Constitución, que establece que el agua es un derecho prioritario y que es deber del Estado proteger el medio ambiente”, expresó.
Presencia de militares
El sacerdote Nino Ramos denunció la presencia de militares que están resguardando supuestas labores de exploración en zonas como el distrito municipal de Pedro García.
La lectura del manifiesto estuvo a cargo del sacerdote Juan Luis Martínez, en el que se elevó el tono y advirtió sobre una posible radicalización de las protestas.
“Preferimos morir de un golpe, defendiendo nuestras fuentes de vida, que morir lentamente envenenados por la minería”, proclamó.
El documento exige la anulación inmediata de las resoluciones de exploración minera en la Cordillera Central y Septentrional, así como una garantía escrita del Estado dominicano de que no se otorgarán permisos de explotación en esas zonas.
Asimismo, demandaron al Congreso Nacional declarar la Cordillera Septentrional como Patrimonio Natural libre de minería.
El padre Rainer Vásquez, uno de los principales organizadores, exigió del gobierno un documento oficial que ponga fin a la incertidumbre.
“Den un documento firmado y sellado que diga claramente que no habrá exploración ni explotación minera, ahora ni en el futuro, si eso ocurre, detenemos la lucha de inmediato”, afirmó.
Mientras que el padre Fabio Fernández denunció presuntas ofertas económicas para debilitar la oposición a la minería. La marcha también contó con el respaldo del ex ministro de Medio Ambiente, Francisco Domínguez Brito, quien calificó la movilización como un “evento extraordinario” de conciencia ciudadana. El dirigente advirtió que la degradación ambiental ya está pasando factura al país.
Sectores populares en apoyo a reclamos
Representantes de la coalición del Noroeste, comunidades de Bonao, San Juan y Santiago Rodríguez, así como organizaciones populares que convocan al paro para el próximo lunes en comunidades del Cibao acudieron en apoyo contra los planes de explotar la cordillera.
Mientras en Santiago marchaban, el Frente Popular de Navarrete (FPN) en el municipio Villa Bisonó paralizó las actividades en reclamo de obras y en apoyo a la lucha contra la minería.
En horas de la madrugada del viernes, se escucharon detonaciones y enfrentamientos entre manifestantes y agentes policiales y militares desplegados en el municipio. El paro fue acatado parcialmente.
