Santiago.- El presidente de la Confederación Nacional de los Trabajadores del Transporte (CNTT), Juan Marte, advirtió que el motoconcho o mototaxi se consolida como el principal nicho de empleo informal en la República Dominicana, pero también como uno de los sectores más golpeados por la informalidad y la falta de regulación.
El dirigente explicó que de las aproximadamente 3 millones 800 mil motocicletas que circulan en el país, unas 3 millones 200 mil están dedicadas al servicio de motoconcho, lo que convierte a esta actividad en la de mayor ocupación laboral a nivel nacional.
Sin embargo, alertó que este crecimiento no ha estado acompañado de orden ni control, lo que ha provocado una expansión acelerada de la informalidad y una competencia cada vez más fuerte en el sector.
Marte sostuvo que en el motoconcho se ha registrado una creciente participación de trabajadores extranjeros, principalmente haitianos, venezolanos y colombianos, lo que, a su juicio, está generando presión sobre la mano de obra local.
“El motoconcho es hoy el refugio de miles de personas que no encuentran oportunidades en otros sectores, pero también es un espacio donde impera el desorden, la falta de regulación y la competencia desleal”, expresó.
Indicó que esta realidad también impacta otros segmentos del transporte, como taxis y rutas urbanas e interurbanas, aunque subrayó que es en el motoconcho donde el fenómeno se manifiesta con mayor intensidad debido a la facilidad de acceso y la falta de controles efectivos.
Marte aseguró que en los últimos dos años el empleo en el país ha crecido aproximadamente un 5 %, aunque este incremento se ha concentrado en el sector informal. Además advirtió que, sin una intervención del Estado, el sector continuará creciendo de manera desorganizada.
En el marco del Día del Trabajo
De igual manera, Marte señaló que esta situación también se refleja en el sector transporte de pasajeros, que —según explicó— genera unos 200 mil empleos, incluyendo taxis, transporte urbano, suburbano, interurbano y de carga. Afirmó que, en contraste, los dominicanos “brillan por su ausencia” en sectores como la agricultura, la construcción y la industria gastronómica.
