La Vega. Los residentes en la comunidad de Cabirmota decidieron desalojar a familias haitianas tras la muerte del granjero Geovanny Marte Ulerio, degollado y cuyo cuerpo fue tirado a una cisterna para las heces fecales de cerdos.
En medio del dolor colectivo, vecinos reaccionaron con furia y comenzaron a sacar pertenencias de viviendas ocupadas por ciudadanos haitianos en la comunidad, incluyendo camas, abanicos y ropa.
La presencia policial impidió que los enardecidos manifestantes intentaran destruir las viviendas de los haitianos.
Tras ser hallado sin vida en su propiedad, presuntamente degollado por un obrero de nacionalidad haitiana que tenía apenas unos quince días trabajando con el granjero, criador de cerdos, en la comunidad de Cabirmota se vive una situación de tensión.
El hecho ha provocado una profunda indignación entre familiares, amigos y vecinos, quienes exigen justicia y respuestas contundentes de las autoridades, o de lo contrario actuarían por su cuenta.
Daniel Marte Ulerio, hermano de la víctima, manifestó su dolor e impotencia por la forma en que fue ultimado su pariente.
“Era un hombre de trabajo, un hombre tranquilo, no merecía morir así”, expresó visiblemente afectado, al tiempo que aseguró que la comunidad no está dispuesta a tolerar más hechos de violencia.
En medio de la conmoción, algunos residentes advirtieron que no aceptarán más ciudadanos haitianos en la zona, generando un ambiente de alta sensibilidad social, por lo que les dieron un plazo de nueve días a las personas de nacionalidad haitiana para que se vayan de la comunidad.
Estarlin Ulerio, sobrino del agricultor, afirmó que la familia dará seguimiento permanente al proceso judicial para que el caso no quede impune y señaló que la manera cruel en que fue asesinada la víctima ha provocado una herida profunda en la comunidad.
Aseguró que en varias ocasiones recomendó a su tío Geovanny, el prescindir de los servicios del extranjero si no le generaba confianza, aunque dijo quenunca imaginó un desenlace tan violento.
