Centros de atención a infantes involucran padres en el proceso

El nivel de pobreza, la falta de acceso a los servicios básicos, así como las condiciones de vulnerabilidad en la que viven millones de familias en nuestro país, contribuyen a que los miembros de ésta no tengan un correcto y adecuado nivel de…

El nivel de pobreza, la falta de acceso a los servicios básicos, así como las condiciones de vulnerabilidad en la que viven millones de familias en nuestro país, contribuyen a que los miembros de ésta no tengan un correcto y adecuado nivel de desarrollo físico, emocional y económico.

Sentar las bases para el desarrollo cognitivo, emocional y social del ser humano desde los primeros meses de vida, es cada vez más necesario, pues se ha comprobado que cuando en la etapa de la niñez se  reciben estímulos, en la vida adulta los resultados son “muy favorables”.

Atendiendo a las condiciones socioeconómicas de la nación, ocho mil niños y niñas, residentes en barrios, así como comunidades con altos niveles de pobreza y vulnerabilidad de nuestro país, están siendo atendidos en 52 centros infantiles de atención integral.

Este programa, auspiciado por el Consejo Nacional de la Niñez y la Adolescencia (CONANI), para promover el desarrollo integral de los infantes desde los 45 días de nacidos hasta los 5 años de edad, cuenta con un equipo de profesionales sensibilizados con el tema.

Los CIANI
Los Centros de Atención Integral a la Primera Infancia (CIANI) son espacios que prestan servicios a niños y niñas en horario extendido de 8:00 de la mañana a 5:00 de la tarde, desde donde trabajadores sociales, psicólogas, enfermeras, maestros, personal administrativo y de servicios, brindan el tratamiento adecuado a los hijos de madres solteras o padres que viven en evidentes niveles de vulnerabilidad y pobreza, así como  los que tienen la condición de “niño especial”.

Penélope Melo Ballesteros, gerente de programa de atención, refiere que previo a los infantes ser acogidos por los CIANI se les hace una evaluación tanto a la familia como al entorno y dependiendo de los resultados de la misma se determina el ingreso del menor de edad.

Una vez estos pequeños entran al programa, se les comienza a trabajar “los centro de interés”, con los cuales éstos van desarrollando habilidades y destreza acorde a su edad, lo cual también les ayuda a desarrollar los sentidos, así como sus movimientos psicomotrices.

Los espacios están diseñados y equipados de acuerdo a la necesidad de los infantes donde se usan barras para que éstos aprendan a caminar y objetos de distintos materiales para que exploren.

Los padres se involucran
En estos centros los miembros de la familia también se sienten identificados, pues allí hay un espacio para que las madres vayan a lactar a sus pequeños.

Los famliares también reciben entrenamiento sobre la crianza de sus hijos, al tiempo que participan en actividades, donde se les enseñan las cosas que pueden hacer con sus hijos una vez estén en el hogar.

Los trabajadores sociales, no solo se limitan a identificar a los beneficiarios, también realizan visitas periódicamente a las familias para supervisar las condiciones en las que está el niño o niña y ver si están sufriendo algún tipo de abuso.

Testimonio de madres:
Deisy Julius, quien tiene un nieto en el lugar, dijo: “mi nieto no hablaba, pero hoy él sabe mucho”. Agregó, además, que una niña que anteriormente residía en su casa también estuvo en el espacio ubicado en el sector Los Mina, en Santo Domingo Oeste, pero que ya está asistiendo a una escuela regular, “es bastante despierta y aplicada en sus estudios”.

Por su lado, Elizabeth Mejía, viuda, cuyos dos hijos fueron acogidos en el lugar para que ésta pudiera ir a trabajar, explicó que tenía dudas sobre si su hija se quedaría en el espacio, pues según indicó ésta no comía en su casa y siempre estaba enferma. Sin embargo, ahora  su pequeña come de todo y tiene buen estado de salud.

“He aprendido a no maltratar a los niños y eso fue a través de las charlas que nos dan en la escuela de padres”, narró Sandra Rosario Montero, en momentos en que refería que sus dos vástagos, debido a estar en el programa, desarrollaron destrezas a tal punto que “ya no se hacen pipí encima”. 

Estas tres mujeres definen como “precioso” el trabajo que se hace desde los referidos centros de servicio a los niños,  pues según ellas, el ambiente y las relaciones con los infantes contribuye a su mejor desarrollo. l

Sandra Checo
directora ciani los mina

“52 CIANI a nivel nacional no cubren la demanda, esto supera nuestra capacidad de cobertura. Tenemos 8 mil niños en los espacios y la población infantil menor de cinco años son un 1,500,000. niños. Solo cubrimos una minúscula parte de la población”.

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