Tal como piensas, en eso te conviertes
El poder de nuestra mente está científicamente comprobado. Recibir la llamada de alguien en quien pensabas, conseguir un parqueo en un lugar abarrotado o lograr sobrepasar una enfermedad puede suceder si tu mente y energía están alineados. Al menos así lo dicta la ley de atracción.
Según los expertos, tus pensamientos generan un efecto placebo. “Un placebo es algo que en teoría no tiene efecto alguno, como una píldora de azúcar. Se le dice al paciente que es efectiva y ellos lo creen, pudiendo ésta tener un efecto similar al del medicamento real. Lo que demuestra que la mente humana es el mayor factor en la curación, superando a veces el medicamento”, explica el Dr. John Demartini en el libro El Secreto, de Rhonda Byrne.
Ese mismo poder para conseguir el trabajo o estado financiero de tus sueños, también aplica a la belleza. Piensa que eres bella y lo serás. Te invitamos a asumirlo desde hoy.
Acepta y agradece
Si crees que eres menos bella que tu amiga por no tener una larga cabellera lacia o por las pecas de tu rostro, estarás enviando el mensaje al universo de que no te aceptas, y por ende, de que te sientes fea. Acepta que todos somos diferentes y que somos una obra de arte única, creada por Dios. Acepta lo que tienes, agradece lo que deseas y siéntelo. La gratitud debe ser tu forma de vida.
El comunicador y conductor del programa radial Radio Moda y autor de Tu estilo, tu actitud, Carlos Lamarche, te invita a hacer un ejercicio: pararte por 10 minutos frente al espejo, mirarte y aceptar cada parte de tu cuerpo. Hacer las paces contigo misma es el primer paso.
Si piensas que no luces bien, eso proyectarás.
Enfocáte totalmente en lo que deseas y hazlo con una actitud positiva. Si se crea algún pensamiento difuso estarás enviando la petición errónea al universo. Trabaja para destruir las trampas mentales. “No importa lo buena que sea tu intención, si te enfocas en lo que no quieres y descuidas lo que quieres, acabarás perpetuando el patrón de pensamiento negativo”, explica Tony Buzan en su libro Head Strong (Cabeza dura). La solución es orientarse hacia lo positivo. Una persona optimista siempre lucirá atractiva ante los ojos de los demás. Está demostrado que ser positiva ilumina al instante tu mirada y hace tus pómulos más rosados, como cuando te sonrojas.
“Somos lo que pensamos y sentimos. Ser optimista tiene resultados sorprendentes; adoptar actitudes destructivas, autocompasivas o negativas es una gran limitante para ser mejor cada día”, afirma Lupita Jones, Miss Universo 1991 y autora del libro Detén el tiempo.
Reprográmate
¿Muchas excusas? Elimínalas de tu mente y practica la visualización creativa. Una investigación de la Universidad de Manchester Metropolitan demostró que tanto el ejercicio físico real como el “imaginario” tienen un efecto similar, pues estimulan el mismo “acelerador” cerebral.
Los expertos en ley de atracción, como Michael Bernard Beckwith, recomiendan dejarlo todo en papel. Pregúntate, ¿qué quiero en realidad? Escríbelo y así tendrás tus deseos y objetivos más claros.
Actúa como si ya lo tuvieras
Tus deseos son órdenes
Declara lo que quieres, pero no lo hagas en tiempo pasado. Usa las afirmaciones como si ya te estuvieran sucediendo (Soy bella, muchas personas admiran mi sonrisa, cuido mi piel y mi rostro…) Las afirmaciones ejercen su poder estando en el aquí y ahora, al igual que las visualizaciones.“Guarda una imagen mental del aspecto que quisieras tener. Sentirte bella ahora te pone en la frecuencia de lo que deseas”, dice Rhonda Byrne, autora de El Secreto.
También puedes valerte de los prácticos antifaces de gel frío o caliente para los ojos. Serán tus aliados para lucir más descansada, mientras «Viajas al interior».
1 Almohadillas de pepino. Su precio es US$8.
2 Mascarilla de Spa Bella. Cuesta US$6. Ambos en Amazon.com.
Será tu sonrisa
Cuando medites y realices tus mantras o afirmaciones de belleza, auxíliate de la cosmética. Rona Berg, autora de Belleza al minuto, aconseja que mientras te encuentres meditando apliques un poco de aceite de romero, rosa o lavanda sobre las áreas de pulso (muñecas, sienes y detrás de las rodillas), para alcanzar mayor relajación.
Relájate
Cuando medites y realices tus mantras o afirmaciones de belleza, auxíliate de la cosmética. Rona Berg, autora de Belleza al minuto, aconseja que mientras te encuentres meditando apliques un poco de aceite de romero, rosa o lavanda sobre las áreas de pulso (muñecas, sienes y detrás de las rodillas), para alcanzar mayor relajación.
