Mueve a sospecha la insistencia de la Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado en construir contra viento y marea un puente peatonal en la George Washington, en el Distrito Nacional. Era suficiente con que iniciara la obra por encima de la prohibición de la sala capitular del Cabildo, lo que nunca debió ocurrir. Es el ayuntamiento el gobierno de la Capital, y su Concejo de Regidores legitima sus acciones. Ese colectivo no puede ser barrido por la voluntad de la Oisoe. Se supone que vivimos en un régimen de derecho, donde predomina la Constitución. Hay problemas con la seguridad de estudiantes de la Universidad del Caribe, pero también esa institución no tiene facilidades de parqueos y hay temores fundados a una degradación del litoral Sur.
La Oisoe y el ADN
Mueve a sospecha la insistencia de la Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado en construir contra viento y marea un puente peatonal en la George Washington, en el Distrito Nacional. Era suficiente con que iniciara la obra por encima…
