Lejos de quién ha ejecutado mejor, de las decisiones de Lino Rivera y Luis Rojas, en fin, de los asuntos técnicos del juego, hay algunos puntos a considerar en esta Serie Final de Lidom que me dejan claro de que avanzamos. Manny Acta, gerente de los Tigres del Licey, al igual que Moisés Alou, su similar dentro del Escogido, resistió la presión de su ferviente fanaticada y no despidió a Lino cuando la norma en esta liga, desafortunadamente, indicaba que debía hacerlo.
Con una serie 3-0 en contra, hubiese sido un completo absurdo. Es grato saber que hay hombres de béisbol como Moisés y como Acta que respetan el juego y hacen que respeten su trabajo.
Eso hace pensar que dentro de ambos equipos los tentáculos de los propietarios, que en ocasiones obvian en negocio y actúan como aficionados, no alcanzan las oficinas de este par. Así como en su momento le di crédito a Alou, mismo lo hago ahora con Acta. Pase lo que pase, para mí es un ganador.
Por otro lado, una de las funciones de un comunicador que maneje medios masivos siempre será educar. Ayer, en el programa Mañana Deportiva, me llevé una gran sorpresa. Muchos fanáticos de los Leones se comunicaron al espacio radial que se difunde de lunes a viernes (CDN Radio, 92.5 FM, 7:00 a.m a 9:00 a.m) para dar un espaldarazo a Pedro López, quien el domingo cometió un costoso error que generó la primera victoria del Licey en la final.
No fueron dos ni cinco los escogiditas que mostraron su apoyo, fueron mucho más, lo que me lleva a pensar que una buena parte de ellos piensa de semejante forma.
Es casi seguro que otros habrán criticado al torpedero mocano, pues no todo el mundo piensa igual, pero no tuve ese tipo de “feedback” en la mañana de ayer. Tal vez si la serie tuviese en contra de Leones otra cosa hubiese sido. Por el momento, prefiero quedarme con ese comportamiento positivo. Por último, el Licey ganó el quinto partido, es cierto, pero la presión todavía es azul, pues los liceístas estarán contra la espada y la pared hasta que no empaten la serie. Ahora bien, si es que se produce un triunfo añil me temo que quienes empezarán a sentir la presión serán los escarlatas.
