Argentina logra sufrido triunfo ante Cabo Verde

La Albiceleste se clasificó a los octavos de final del Mundial 2026 al imponerse 3-2 al minuto 120, durante un encuentro disputado en Miami. Su próximo rival será Egipto

Un gol en propia puerta de Diney Borges tras un cabezazo de Cristian ‘Cuti’ Romero tras saque de esquina botado por Lionel Messi tumbó la resistencia de Cabo Verde y envió a Argentina a los octavos de final del Mundial 2026, tras una sufrida victoria por 3-2 en la prórroga en la que ‘Vozinha’ fue el mejor de los africanos.

El partido tuvo de todo. Un gol de Messi (su vigésimo en la historia de los Mundiales) tras un prodigioso control, el empate de Cabo Verde en la segunda mitad y tres goles en la prórroga, incluido el que seguramente sea el mejor tanto del torneo, que salió de las botas del caboverdiano Sidny Cabral. Un papel más que digno para el conjunto africano, que rozó una nueva sorpresa y abandona su primer Mundial sin perder ningún encuentro en los 90 minutos, pese a jugar contra tres campeones del mundo.

Argentina se enfrentará en octavos de final a Egipto el próximo martes en Atlanta. Será una nueva oportunidad para que la ‘Albiceleste’ ponga a prueba su excelente racha contra equipos africanos, que asciende a ocho triunfos consecutivos en partidos oficiales.

Si alguien pensaba que el partido contra Cabo Verde iba a ser un paseo para la actual campeona del mundo es que no había visto suficiente a los ‘Tiburones Azules’. Un empate ante España en el debut y otro contra Uruguay en un partido en el que jugaron de tú a tú por momentos, eran una carta de presentación más que suficiente para esta eliminatoria, a la que llegaron haciendo historia como el país más pequeño en pasar la primera fase.

Su salida al campo fue, de hecho, sorprendente. La estadística de posesión a los diez minutos reflejaba un empate, alejada de la idea de que los africanos iban a cerrarse atrás y renunciar a jugar el balón. Josimar Évora Dias ‘Vozinha’, convertido en la figura del Mundial, fue el ejemplo perfecto de la confianza con la que salió Cabo Verde, con dos recortes ante la presión de los delanteros argentinos que seguro despertaron el nerviosismo en su entrenador. Aunque Argentina fue poco a poco haciéndose con el control del juego, no pasó absolutamente nada hasta la primera pausa de hidratación. Solo Messi amenazó a ‘Vozinha’ con dos tiros, uno cruzado que se marchó fuera, y otra falta directa que paró fácilmente el guardameta.

Cuando el partido no terminaba de romper, Messi hizo su magia. Andando y aparentemente alejado de la jugada, vio a Martínez con el balón y espacio para mirar al frente, y tiró un desmarque a la espalda del central. Posó suavemente con el control el balón llovido que le mandó Lisandro Martínez y fusiló por alto al golero caboverdiano. Fue la mejor noticia de una Argentina muy estática y sin mordiente en la primera mitad, justo al contrario de la energía que les llegaba desde una grada poblada de camisetas albicelestes que no paró de animar y botar durante los 90 minutos.

La segunda parte comenzó con una acción muy similar a la del gol, esta vez a pase de Messi desde el mediocampo, pero Nahuel Molina no es el ‘10’ y su control se marchó a saque de portería.

Argentina siguió como en los primeros 45 minutos, sobando el balón con poco ahínco, y Cabo Verde no tardó en salir de la cueva. Deroy Duarte amenazó primero con un tiro lejano que encontró los guantes de Emiliano ‘Dibu’ Martínez y, sobre la hora de partido, aprovechó la parsimonia de la zaga para recibir solo dentro del área, esquinado, y clavar el balón en la portería, previo caño al defensor.

Prórroga de infarto

Ahí apareció primero Lisandro Martínez, para adelantar a Argentina aprovechando un balón peinado de saque de esquina que le cayó solo en el segundo palo y chutó fuerte por arriba para batir al portero del Mundial.

Minutos después, Sidny Cabral metió el que puede ser el mejor gol del Mundial hasta el momento, con un tiro cruzado desde fuera del área que entró por la escuadra. Su celebración, saltando a la grada para festejar eufórico con el público caboverdiano demuestra que quizás también lo sea de su carrera.

Messi estaba desaparecido, pero volvió a aparecer con un centro desde la esquina que remató ‘Cuti’ Romero e introdujo Diney Borges con la mano en su propia portería para poner el definitivo 3 a 2. Cabo Verde se dejó todo en los últimos minutos para empatar, pero su ‘Dibu’ Martínez hizo acto de presencia y evitó todas sus intentonas para sellar la victoria.

Tanda de penaltis envía a Egipto a octavos

España deja Los Ángeles y pone rumbo a Dallas para preparar los octavos ante Portugal.

Egipto, gracias a su mayor acierto en la tanda de penaltis (2-4), logró una histórica clasificación a los octavos de final tras dejar en el camino a una selección australiana a la que le pesó su inexperiencia en los momentos decisivos.

Egipcios y australianos, ante la ocasión de sus vidas, ofrecieron un pálido espectáculo, compartieron errores y se jugaron el pase en una tanda de penaltis que premió al equipo que más lo buscó, con Mohamed Salah a la cabeza, capaz de jugarse su lanzamiento ‘a lo Panenka’ cuando más presión tenía.

Y eso que, mermado físicamente, con una dolencia en los isquiotibiales de la que se ha tenido que recuperar a contra reloj, Salah intimidó más que jugó durante muchos minutos, pero, cuando se activó, sembró el pánico.

Lo hizo con cuentagotas y, sobre todo, a partir del minuto 90, con dos asistencias que a punto estuvieron de acabar en gol antes de la prórroga y con un disparo alto nada más comenzar esta y un eslalon en el área que reanimaron al equipo árabe. Y eso que Egipto pareció no necesitar a su estrella en el tramo inicial, porque Australia le entregó la posesión y algunos despistes defensivos que pudieron costarle caro.

Con una defensa demasiado cándida, a los australianos no les sirvió con situar cinco al fondo y adelantar su zaga, dieron tantas facilidades a su espalda que Egipto pudo lograr antes de la media hora una cómoda ventaja.

Una falta lanzada por Salah, un mal rechace y el balón colgado al área por Hamdy Fathy, que cabeceó sin oposición Emman Ashour, puso pronto por delante (m.13) a los Faraones, que ocho minutos después desperdiciaron la oportunidad de prácticamente sentenciar. Mustafa Zico cruzó en exceso el balón, solo ante Patrick Beach.

El buen comienzo de los ‘socceroos’, con un disparo de Cristian Volpato que se fue alto por poco, se fue diluyendo.

Egipto tuvo el balón y, aunque ofreció un par de ocasiones al rival, concluidas con disparos demasiados centrados, no pasó muchos apuros. Pero, tal como temía, el peligro podía llegarle a balón parado, por su obsesión con la altura de los australianos, que se encontraron con el partido igualado instantes después de que Omar Marmoush cruzase en exceso otra clara ocasión egipcia.

Tan pendientes estaban los Faraones de que los de Tony Popovic no rematasen por alto, tan obsesionados con amontonar hombres en su área en una falta lateral, que Mohamed Hany cabeceó el balón con la nuca contra su portería. Vuelta a empezar. Popovic cambió su ataque (Hrustic y Touré por Volpato e Irankunda) y Hossam Hassan dio entrada a Trezeguet, el delantero que toma su nombre del exjugador franco-argentino, en busca de un gol que valiese el pase a los octavos de final.

Pero ni eso, ni la activación de Salah evitó una prórroga en la que Egipto, pese a ser mucho más ofensivo, no encontró la forma de esquivar la tanda de penaltis.

Lo supo Popovic, que sacó al campo en el último minuto a Matthew Ryan, en busca de una actuación heroica del exguardameta del Levante. No la tuvo. los errores de Souttar y Herrington acabaron penalizando a Australia, Salah dejó su impronta con el penalti a lo Panenka y Egipto avanzó por primera vez en su historia a octavos.

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