Libros (I)

Introducción

Dentro del movimiento creciente para que aumente el número de lectores de libros, voy a presentar en varias entregas, libros en los que he tenido que ver.

En esta primera entrega les voy a presentar dos libros. Para ello voy a usar sus prólogos, los cuales han sido escritos por mí.

1- Prólogo al libro “Un pueblo unido por la fe”, de Virginia Flores y Esteban Prieto, auspiciado por el Banco Popular.

“Un prólogo es una puerta. En este Prólogo, sin embargo, siguiendo con la idea de puerta, quiero más bien mostrar diez puertas o ideas o puntos sobre este libro, que me marcaron al leerlo. Son ellos una invitación, diez puertas, para entrar en él.

1- Debo confesar, ante todo, que empecé a leerlo como un deber para poder hacer el Prólogo que me pidieron y que yo acepté con tanto gusto y como un honor. Pero luego que lo estaba leyendo, descubrí que lo estaba haciendo con mucho interés y cambié la razón de deber por gratitud, ya que este libro toca un tema y lo va probando con hechos. No es una reflexión sobre la unidad de un pueblo por la fe, sino unos hechos históricos, devocionales, artísticos, arquitectónicos, que llevan a una conclusión: independientemente de las ideologías o maneras de pensar, hay que reconocer que científicamente el cristianismo es parte clave de las bases y la unidad del pueblo dominicano.

2- Una señal de esta afirmación histórica se ve no sólo a lo largo de la historia, como lo demuestra esta publicación con sus datos, sino hoy, cada año, en las fiestas patronales. Ellas sirven de motor a la alegría de los habitantes de un pueblo y le dan identidad.

Así, sus Iglesias, donde celebran estas fiestas desde antiguo, son un referente orgulloso de cada pueblo.

3- Hay que decir que, sin la construcción de Iglesias, sin estos “espacios de devoción”, no nacen los pueblos. De ahí que ellas están en el centro de cada ciudad, con ellas nacieron los pueblos y desde allí se fueron extendiendo, fueron construyendo sus calles, hasta llegar hoy a los barrios periféricos que lo conforman. En muchas de ellas, el símbolo que hoy representa la ciudad es su Iglesia. Más aún: en muchas han surgido hoy otros símbolos imponentes, como el Monumento a la Restauración en Santiago, pero la Catedral Metropolitana, en el corazón de la ciudad, sigue siendo su otro símbolo importante.

4- Hoy el “Turismo” es un renglón importante en la economía del país. En República Dominicana, no sólo son sus playas, sus montañas y su clima. También lo son sus monumentos y, dentro de estos, se destacan sus Iglesias. De tal manera, que ya se habla del “Turismo religioso”, como una categoría propia dentro del Turismo, que se promueve ciudad por ciudad como una oferta que tiene su identidad característica. De ahí, pienso también, que este libro no sólo es una contribución a la historia del arte y la arquitectura, sino también a las guías turísticas, para que ofrezcan datos fidedignos a los visitantes.

5- Estas Iglesias, construidas por devoción y para prestar servicios a los feligreses, han evolucionado hasta ser Monumentos Nacionales. Eran cuidadas por las cofradías y por voluntarios. Hoy los Gobiernos tienen deberes y obligaciones ante ellos. Parece que son “propiedad” de los Obispos y de los sacerdotes. En realidad son “propiedad” del pueblo. Estos ministros pasan a ser administradores de ellos. No son suyos. Los dueños, en el fondo, son la Nación y cada pueblo. Nadie los puede vender. Identifican cada ciudad donde están construidas y son signos de su identidad y unidad. Son de todos y no son de nadie en particular.

6- Es de notar que, a través de nuestra vida nacional, estos sitios están ligados a algún episodio patrio, de tal manera que también estos hechos los marcan. Porque eran símbolos ya para los pueblos los buscaron los patriotas, dándoles todavía mayor valor simbólico, al unirlos a un hecho legado con la Patria.

Así, por ejemplo, en Santo Domingo, Santa Bárbara está unida al bautizo de Juan Pablo Duarte; los jóvenes de la Independencia Nacional se formaron en el Convento de los Dominicos; la Iglesia del Carmen está ligada a los Trinitarios; la Catedral, a los independentistas que dieron el trabucazo en la Puerta del Conde, yendo a ella después de darlo; la Catedral de Santiago, a los héroes de la Restauración enterrados allí; y así cada pueblo tiene sus propios acontecimientos.

De esta manera las Iglesias son protección de la Patria y de la nacionalidad.

7- No dejé de notar, al leer este libro, los episodios de las invasores extranjeros y enemigos del país: siempre atacaban las Iglesias, no sólo para robar sus bienes, sino para destruirlas. Es notable la furia de Francis Drake. Destruir una Iglesia es golpear la nacionalidad.

8- Los que ahora tienen la responsabilidad de construir espacios de devoción, Iglesias y Capillas, aprenderán en esta historia que, ante las necesidades y precariedades, jamás se debe decir “no podemos” o “no tenemos con qué”. Los esfuerzos realizados de manera conjunta por los sacerdotes, los feligreses, las cofradías y las autoridades demuestran que siempre se puede y que la perseverancia da sus frutos y resultados. Hoy disfrutamos de estos regalos del pasado porque los habitantes de entonces decidieron hacer lugares dignos. Dijeron “queremos” y pudieron.

9- Valorar al país es, pues, valorar sus espacios de devoción, su arquitectura y arte religioso.

10- Finalmente, como una última puerta, valoremos la dedicatoria de este trabajo histórico a la Virgen de Altagracia: ella da toda la razón al título de este libro “UN PUEBLO UNIDO POR LA FE”, porque ella es “símbolo de la unidad nacional” y su Basílica en Higüey es espacio de devoción, Catedral, Santuario desde antiguo y sigue siendo modelo de arquitectura moderna y de arte religioso”.

2- Prólogo al libro “Testigos de su amor”, de Alexis y Elba Camilo
“Me impactó la distribución del material de este libro en seis capítulos. El mismo trata, básicamente, de testimonios personales y de otros, eso hace fácil y amena su lectura y facilita captar sus enseñanzas.

1- En primer lugar, este libro trata de Camilo y Elba, del proceso que realizaron en su existir: de cero a cambiar sus vidas personales y transformarse en misioneros internacionales. Lea, sobre todo, el capítulo I.

2- En segundo lugar, no se quedaron en una vida, por muy armoniosa que fuera, encerrados en ellos, sino que se abrieron a los demás; se hicieron miembros de la Comunidad de Siervos de Cristo Vivo, de Grupos de Oración, sus carismas “notables”, como dice el Concilio Vaticano II, o extraordinarios, como decimos comúnmente, los pusieron al servicio de los demás, dentro y fuera del país. En eso nos dan el testimonio de todo miembro de la Comunidad de Siervos de Cristo Vivo. Léase sobre todo el capítulo II.

3- En tercer lugar, la apertura hacia la comunidad y la entrega a los demás no los lleva a olvidarse de su propia familia, prioridad número uno en todo cristiano, por muy misionero que sea. Los seis testimonios, recogidos en el capítulo III del mismo 3.3 a 3.6 y los cinco del capítulo 5, los números 5.1 a 5.5., nos muestra esta importancia prioritaria de la familia.

4- Los 20 testimonios de vida, aparte de los de la familia, esparcidos a través de los capítulos 3, 4 y 5, son cada uno de ellos una lección de vida, que bien valen ser leídos y meditados, uno por uno.

5- No deje de notar cómo mucha gente, sobre todo jóvenes, que no eran de su familia lo llaman “papito Alexis”, “mama Elba”. “tío Alexis”. “tía Elba”, lo cual muestra un aspecto clave de su metodología en la evangelización: la acogida, la amabilidad que, después de la oración, es el primer punto a tener en cuenta en el proceso de evangelización.

6- También notemos en su accionar pastoral o evangelización el poder: para eso inspiró Dios a los fundadores la creación de la Comunidad de Siervos de Cristo Vivo los siguientes carismas y ministerios:

a) La predicación
b) La sanación física
c) La sanación interior
d) El ministerio de liberación
e) La palabra de conocimiento
En el ejercicio de estos ministerios este libro nos muestra a dos fieles discípulos del P. Emiliano Tardif, que sabía, porque lo aprendió y practicó, que para mostrar a Cristo Vivo era necesario ser “carismático”, ejercitando estos ministerios.

7- A estos cinco ministerios quiero agregar y destacar el acompañamiento espiritual de otras personas. Fueron Alexis y Elba, dos laicos que sabían que podían ejercer este ministerio. No lo dejaron solo a los sacerdotes ministros. Lo hicieron con muchas personas, a las cuales les hicieron mucho bien.

8- Debo decir que yo mismo les enviaba mucha gente para que les sirvieran con estos ministerios. Con ello, permítanme que lo repita, mostraron una cara de las Casas o Comunidades de Siervos de Cristo Vivo, que se fundaron para ser abiertas a todos y prestarles el servicio de estos ministerios, que no pueden prestarles las parroquias. Pero ellos tienen la aprobación y el envío de los obispos. Son, en realidad, una gran ayuda para los sacerdotes.

9- Conocí a Alexis Camilo, después de 1975, cuando él viajaba a Higüey por razones de negocios. Todavía no existía la Comunidad de Siervos de Cristo Vivo, pero ya me ayudaba los lunes, cuando iba con el Movimiento Carismático, sobre todo con los jóvenes.

10- Estos esposos, Elba y Camilo, me confirman en mi tesis de que los esposos que viven su vocación de fundar una familia, hacen vida de comunidad y trabajan apostólicamente juntos, son muy felices, siempre tienen de que hablar, no se aburren y, cuando uno muere, no se dicen adiós sino hasta luego”.

Conclusión
CERTIFICO que los contenidos de mi trabajo fueron los prólogos escritos por mi a los referidos libros.

DOY FE en Santiago de los Caballeros, a los veintiocho (28) días del mes de abril del año del Señor 2021.

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