Como curadora de “Siempre Salomé”, tuve la oportunidad de revisar y acompañar, con la maestra Katia Ríos, el proceso creativo de 16 grupos de estudiantes de Chavón La Escuela de Diseño. Cada grupo elaboró una propuesta inspirada en la poética de Salomé Ureña, que revela una riqueza de interpretaciones que, confiamos, podrá materializarse en futuras entregas.
Entre esas propuestas, “Lluvia de Versos” fue seleccionada para su primera activación pública en Dos Calles, Espacio Creativo. Esta elección no respondió a jerarquías de valor absoluto, sino a la pertinencia de la pieza para propiciar un ejercicio de participación y apertura metodológica. El panel presentado en la edición de Jueves en Dos Calles, el pasado 27 de noviembre. constituyó, por tanto, un laboratorio de circulación del proceso, donde los estudiantes trasladaron al público los elementos que estructuraron su investigación y su aproximación sensible al legado de Salomé Ureña de Henríquez.
El trabajo guiado por Katia Ríos resultó fundamental. Su acompañamiento fortaleció la dimensión analítica del proyecto y estimuló la capacidad de los estudiantes para articular conceptos, seleccionar estrategias formales y sostener un diálogo colectivo orientado a la síntesis. La colaboración entre disciplinas —moda, cine, ilustración, interiores, producto y marketing— se reflejó en un ejercicio cohesionado que integra lenguajes sin diluir la pluralidad de miradas.
La oportunidad de activar este proceso en Dos Calles se inscribe en la visión impulsada por Lidia León, presidente de la Fundación Conexión Lileón, al articular espacios donde la educación artística y la creación contemporánea se encuentren de manera orgánica. Esta plataforma permitió a los estudiantes probar, ajustar y socializar su trabajo fuera del contexto académico, situándolo en un diálogo directo con públicos diversos.
“Lluvia de Versos” es una obra llena de color en forma de cascada que nos permite exponernos sensibilizarnos y dejar fluir el poeta que hay en cada uno, motivándonos a escribir nuestros propios versos que podemos dejar colgados en cada hilo. Estas conexiones amplían el aprendizaje y multiplican las formas en que la poesía puede seguir habitándonos.
