Argo es el título de un guión de ciencia ficción. Este filme es sobre un acontecimiento real, y es verdad que rescataron a seis norteamericanos, que la CIA planificó al dedillo cada paso que daría. Pero también lo cierto es que tenían un escenario en el que era posible hacer un escape de película. Quien vio o vea el filme animado Persépolis toma en cuenta que Irán vive una situación convulsionada sin paz debido a sus vastos yacimientos de petróleo. Sufre además una repulsiva transformación cultural que lo llevó a convertirse en una sociedad de mercado de sello capitalista con todo lo ventajoso y lo malo que eso envuelve. Y es exactamente el conocimiento de esa sociedad y los valores modernistas occidentalizados aplicados lo que permite a un diplomático canadiense pensar en la idea que dio lugar al plan de escape, no que se le ocurrió a un agente de la CIA que nada conoce de la singularidad histórica que vive el Medio Oriente, que sufre una oleada imperial para apoderarse del petróleo y de la vida de esos pueblos. En breves palabras, Irán pasa a ser occidentalizado bajo una férrea dictadura apoyada por EE. UU. Pero eso mismo trajo dentro una contradicción al instruir una cultura occidental burguesa y, cuando una sociedad descubre el bienestar que da el estatus burgués, ya nada puede detener su ansia de disfrutar más y más sin límites. Llega entonces la vez de la democracia de los privilegios dentro de un esquema racional burgués. El poder se dinamiza y crea el mundo que vivimos, amenazado por una mutación antropológica. Argo oculta la continuidad histórica: lo que parecía un episodio aislado en los 80 es parte de un conflicto permanente por petróleo, geopolítica y soberanía frente a la narrativa heroica occidental. ¿Lo interesante del filme? Que enseña cómo un cineasta tiene licencia para valerse de todo y cualquier cosa con tal de contar en elipsis una historia rocambolesca como esta. Con uso de dibujos como lenguaje ideal para representar contextos políticos. También el uso de la estética del videoclip le da el suspense dramático gracias a una delirante y elegante edición y un montaje inmejorable. Pues bien, la actual tensión bélica de EE. UU. e Israel contra Irán muestra que Argo oculta la raíz: que soberanía, petróleo y cultura siguen siendo el verdadero conflicto histórico. En Netflix. l
HHH Género: Drama y suspense. Duración: 120 minutos
