El pasado 13 de enero se celebró en República Dominicana el “Día Nacional del Historiador”. Instituido por el Poder Ejecutivo mediante el decreto 562-20, en esa fecha se conmemora en honor del consagrado investigador y estudioso de la historia nacional, José Gabriel García, considerado como el Padre de la Historiografía Dominicana.
La República Dominicana no es el único país de la región que tiene un día para recordar a los profesionales de la historia. En México se celebra el 12 de septiembre en homenaje a la fundación de la Academia Mexicana de la Historia. En Guatemala se celebra el 16 de octubre recordando al Dr. Alejandro Marure y su legado en la preservación de la historia y la identidad guatemalteca. En Honduras se celebra cada 17 de marzo, establecido por Decreto Legislativo en 2013. En Panamá el 11 de agosto en homenaje al natalicio del renombrado historiador panameño Ricaurte Soler, figura clave en el estudio de la historia nacional y en Colombia, el 18 de mayo, fecha que conmemora la fundación de la Sección de Historia de Colombia y América en la Universidad Nacional de Colombia. En el Caribe insular se celebra en Cuba cada 1 de julio y en Puerto Rico se celebra el segundo miércoles de noviembre, como parte de la Semana del Historiador, establecida por la Ley 327 de 1998 para reconocer la labor de quienes estudian y analizan el pasado de la isla.
Historiador, militar, político y periodista José Gabriel García nació en Santo Domingo el 13 de enero de 1834. Desde temprana edad, su existencia se vinculó estrechamente con la fundación del Estado Dominicano y con la persistente labor de consolidar una nación soberana y democrática que asegurara un futuro próspero para su descendencia.
Permanente promotor cultural, de las letras y del progreso intelectual García desempeñó múltiples funciones entre ellas ministro de Justicia e Instrucción Pública y secretario particular y asesor de la Junta Ejecutiva presidida por José María Cabral (1865); consejero del Triunvirato (1866); presidente de la Convención Nacional (1866 y 1867); diputado al Congreso Nacional (1874); presidente de la Comisión Nacionalizadora de la Península y Bahía de Samaná (1874). También, ministro de Justicia e Instrucción Pública en el gobierno de Ulises Francisco Espaillat, así como ministro interino de Relaciones Exteriores y de Guerra y Marina del mismo gobierno (1876) y tesorero municipal de Santo Domingo (1898-1908).
Destacado intelectual, empleó gran parte de su vida en la investigación de temas históricos. Se decidió por la investigación de la historia “con el fin de contribuir a forjar el futuro de la nación al desarrollar la conciencia histórica de la juventud dominicana… y a crear una historia nacional a la altura de la ciencia histórica de su tiempo” (Cassá, 2016)
Su obra cumbre fue “Compendio de historia de Santo Domingo”, la cual comenzó a publicarse en su primer volumen en 1867. Posteriormente, en 1882, 1900 y 1906 entregó al pueblo dominicano los volúmenes 2, 3 y 4 de la referida obra. Además, fue autor de: “Breve refutación del informe de los Comisionados de Santo Domingo. Dedicado al pueblo de los Estados Unidos” (1871); “Apuntes para la historia. Bosquejo de la vida política de Báez, acompañado de su genealogía y lista de sus víctimas” (1871); “Rasgos biográficos de dominicanos célebres” (1875); “Memorias para la historia de Quisqueya o sea de la antigua parte española de Santo Domingo, desde el descubrimiento de la Isla hasta la constitución de la República Dominicana” (1875). También, “Partes oficiales de las operaciones militares realizadas durante la guerra domínico-haitiana” (1888); “Controversia histórica sostenida en 1889 entre el Teléfono y el Eco de la Opinión, coleccionada por la sociedad Hijos del Pueblo” (1890). También publicó “Guerra de la separación dominicana. Documentos para su historia” (1890); “Coincidencias históricas escritas conforme a las tradiciones populares” (1891); “Colección de tratados internacionales firmados por la República Dominicana desde su creación al día presente” (1897) y la “Historia moderna de Santo Domingo” (1906).
Dada la coyuntura global actual, es imperativo reflexionar sobre los retos de la disciplina histórica. En el contexto actual, en la era digital, la historia enfrenta el reto de gestionar volúmenes de datos sin precedentes, exigiendo procesos de selección y crítica más rigurosos, además de una transformación en la manera de comunicar los hallazgos científicos. En sintonía con esa visión, en su mensaje con motivo del Día del Historiador la Academia Dominicana de la Historia resalta que la conmemoración también es una invitación “a reflexionar sobre los retos, transformaciones y desafíos que enfrenta la disciplina histórica para ejercer un papel más dinámico en la preservación del patrimonio histórico, fomentar la investigación, aplicar nuevas tecnologías de cara a la digitalización y difusión del material de archivo y a su divulgación en línea, impulsar discusiones metodológicas actualizadas, enseñar y explicar la historia de un modo didáctico, innovador, honesto y veraz, a fin de poder transmitir a las generaciones futuras el significado, la sabiduría y el sentido de pertenencia acumulados durante siglos” (Academia Dominicana de la Historia, 2026)
En ese contexto de ideas y desafíos es necesario subrayar la importancia de la generación de espacios académicos que respondan a estos desafíos. Uno de ellos es el Doctorado en Historia del Caribe que está desarrollando la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra bajo la coordinación de la historiadora Mukien Adriana Sang Ben. Este doctorado aspira a formar líderes intelectuales de la sociedad dominicana; académicos que sean referentes científicos y pedagógicos en el área de la Historia del Caribe, así como en otras disciplinas afines; ciudadanos del mundo, universales y cosmopolitas, abiertos a los desafíos intelectuales no sólo de la sociedad dominicana, sino también de la aldea global que es hoy el planeta; líderes comprometidos con el desarrollo educativo y democrático de la sociedad, con la difusión del conocimiento en todos los estratos de la población; con la articulación de políticas en favor de una mayor igualdad social; con la promoción de los derechos y la dignidad de todo ser humano.
Felicidades en el Día del Historiador.
Referencias bibliográficas
Academia Dominicana de la Historia (2026). Mensaje del Día del Historiador. https://www.academiadominicanahistoria.org.do/?p=3387#:~:text=El%20decreto%20n%C3%BAmero%20562%2D20,docencia%2C%20la%20museograf%C3%ADa%20y%20la
Cassá, R. (2016). Introducción. En Raymundo González (Coord.) José Gabriel García. Obras completas. Volumen 1 (pp. 25-27). Archivo General de la Nación/ Banco de Reservas de la República Dominicana. l
Centro estudios caribeños. PUCMM.
